La entrega de Colombo le vale la Puerta Grande

No pudo reaparecer en Calasparra esta tarde el mexicano Leo Valadez tras la grave cogida que tuvo en Málaga el pasado 15 de agosto. Con todo merecimiento tras su actuación de ayer, la empresa colocó al ceheginero David Fernández. Con él, actuaron el venezolano Jesús Enrique Colombo y el almeriense José Cabrera.

 

David Fernández se gustó con el capote ante el primero bis de la misma ganadería anunciada. Destacó un galleo por chicuelinas para meter al utrero en el caballo. Precioso pasaje del murciano con el percal. En el último tercio, el novillo no transmitía nada por estar muy justo de fuerzas y lucir un incómodo calamocheo. Sin embargo, David a base de perseverar de forma paciente ha conseguido momentos importantes con la diestra. Por ese pitón trazó muletazos limpios y algún ayudado por alto de mérito. En definitiva, su pundonor le hizo sacar partido de un novillo de escasa transmisión. Tras pinchazo y casi entera, recibió una fuerte ovación.

 

Ante el cuarto, Fernández volvió a manejar el capote con soltura y cadencia. Su hombre de plata, Carlos Pacheco se lució con los palos. Brindó al empresario Pedro Chicote. David se enfrentó a un novillo difícil, complicado -con teclas- pero agradecido al final. El murciano lo muleteó por ambos pitones trazos por abajo. Tuvo mérito su labor y mucha firmeza. La espada, que cayó baja, le privó de tocar pelo. Ovación tras petición. 

 

Jesús Enrique Colombo formó un verdadero lío con el capote ante el primero de su lote, segundo de la tarde. Colombo recibió una gran ovación tras un recibo a la verónica de gran plasticidad. Prosiguió en la misma línea con un arriesgado y vibrante tercio de banderillas con tres pares de muy buena ejecución. Entrega total del joven novillero que correspondió el respetable con clamor. El de Peñajara llegó a la faena de muleta con movilidad, pero tirando la cara arriba. Jesús Enrique argumentó una labor de poder a poder, sin titubeos ni fisuras exprimiendo al máximo a su oponente. Gran estocada sin puntilla, oreja con petición de la segunda y dos vueltas al ruedo puesto que el palco no concedió el otro apéndice. Bronca al palco.

 

Con el quinto, Jesús Enrique demostró que maneja el capote con mucha personalidad. Al igual que en el novillo anterior, se lució con plasticidad tanto en recibo, como al llevarlo al piquero. También hubo espectáculo en banderillas similar al anterior. Tres pares y tres ovaciones. Novillo de poca transmisión, sin fondo, pero ante él, un Jesús Enrique que buscó el triunfo a base de actitud novilleril. El venezolano ofreció una completa entrega y a pesar de no haber estado en esta ocasión tan fino con los aceros, su demostración de raza le valió una merecida oreja que le abrió la Puerta Grande.

 

El tercero de la tarde empujó de bravo en el caballo y metió riñones abajo. El picador Rafael Martín destacó en varas en un buen tercio. José Cabrera realizó un buen tercio de banderillas. El utrero tuvo una embestida insulsa y muy deslucida sin dar opción a llegar a acoplarse al matador. Silencio. 

 

El cierraplaza resultó deslucido en conjunto. Lo más destacado de José Cabera ante el sexto fue el variado tercio de banderillas en el que se entregó. El resto tuvo poca historia. Silencio.

 

FICHA DEL FESTEJO

 

Plaza de toros de La Caverina, Calasparra. Tercera de la Feria del Arro. Novillada con picadores. Novillos de Peñajara deslucidos y desiguales de presentación. Media plaza.  

 

David Fernández, ovación y ovación tras petición. 

Jesús Enrique Colombo, oreja con fuerte petición de segunda y dos vueltas al ruedo, y oreja. 

José Cabrera, silencio en ambos. 

 

Pedro M. Mellinas @PedroMMellinas

Fotos: José Manuel García Torrente “Raspa”.

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