Rafaelillo corta una oreja a “los Cuadri” y Román las dos a un sobrero de Algarra

[Img #9011][Img #9012]La corrida de Celestino Cuadri, tradicional aunque intermitente en Valencia, acogía ayer domingo el cierre de la Feria de Julio. Hacían el paseíllo en la cuarta del serial Rafael Rubio “Rafaelillo”, Pascual Javier y Román. Con dos orejas de un faenón al tercero -sobrero de Luis Algarra premiado con la vuelta en el arrastre- se fue el joven, cortando la verdad de Rafaelillo una al cuarto, siendo silenciado Pascual Javier.

 

Una larga cambiada fue el recibo capoteril que Rafaelillo le imprimió al primero de la tarde, un animal que metió la cara en varas y se mostró con castita en el capote. Humilló por momentos en el inicio muleteril de Rubio, que le dejó varios muletazos con la zurda importantísimos de inicio. Entregado y firme Rafael, le robó muletazos de mucho mérito antes de que se viniera abajo el animal. Pinchó espada en mano y no tuvo por esa causa opción a cortarle la oreja al de Cuadri. Grandiosos momentos dejó frente al cuarto, un toro de Cuadri al que se le dio lo suyo en varas y que, en la muleta del murciano, tuvo poco fuelle. Aprovechó su inercia Rubio para salir a por todas y dejar momentos de bellísimos embroques por ambas manos. Paseó el apéndice del toro.

 

Momentos buenos por el lado zurdo dejó Pascual Javier en el segundo, un toro con movilidad, que embistió con nobleza a su proposición y ante el que anduvo firme sin estructura en su faena el valenciano. Se atascó a espadas, siendo silenciado. Fue silenciado. Su subalterno Miguel Ángel García fue prendido de forma espectacular en el tercio de banderillas del quinto, con el que también resultó prendido Pascual Javier. Se vino a menos el trasteo.

 

Dos orejones se llevó al esportón Román Collado del tercero, un sobrero con el hierro de Luis Algarra que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Crudito lo dejó en varas para arrimarse como un perro con la muleta. Muchísima cabeza imprimió el levantino que, conjugada con su espantoso valor, hicieron que se crujiese por ambas manos frente al animal. Bellos fueron los naturales, largos los derechazos y, cuando el toro se vino un punto a menos, terrorífico su arrimón. Un estoconazo que lo hizo rodar sin puntilla puso en sus manos el doble trofeo y el laurel post mortem para el animal. Peligrosísimo fue el sexto, un toro que no le dio opción alguna al torero levantino, con el que porfió a pesar de la mala lidia en los primeros tercios. Fue silenciado tras embarullarse con los aceros.

 

FICHA DEL FESTEJO

 

Plaza de toros de Valencia. Cuarta de la Feria de Julio. Corrida de toros. Algo menos de media plaza.

 

Cinco toros de Hdros. De Celestino Cuadri y uno de Luis Algarra, el tercero bis, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

 

Rafael Rubio “Rafaelillo”, ovación y oreja.

 

Pascual Javier, silencio y silencio.

 

Román, dos orejas y silencio tras aviso.

 

De cultoro.com para elmuletazo.com

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