Locura de trofeos en la reaparición de Ortega Cano en Benidorm

[Img #8944]Ortega Cano decidía volver a los ruedos por un día y  hacía el paseíllo ayer en Benidorm a las siete y media en punto de la tarde junto a dos máximas figuras del toreo como Morante de la Puebla y José María Manzanares y con un encierro de Núñez del Cuvillo como materia prima ganadera. Un minuto de silencio al romper el paseíllo, en memoria de Víctor Barrio, y una sonora ovación al cartagenero fueron el preludio del festejo.

 

Terciado era el primero de Cuvillo, al que se le dio lo suyo en varas y respondió con humillación en el capote de Miguel Martín. A la verónica quitó Ortega Cano para que de nuevo entrase al caballo en una puya más que lo hizo sangrar en demasía. A Morante y Manzanares brindó una labor que comenzó al hilo de tablas. Momentos con la derecha dejó el veterano, pero fue por la izquierda por la que se rompió en varios naturales de máxima enjundia. Despacio fue el desdén que cerró la penúltima tanda, cerrando trasteo a diestras. A ralentí entró a matar, cayendo el de Cuvillo pronto. Dos orejas.

 

Meció con una despaciosidad de otro mundo Morante al segundo, dejando media docena de verónicas de excelso temple y una media mágica. Pronto fue en el capote de Lili, brindando a la mujer y el hijo de Ortega Cano su labor Morante. En tablas le dejó un inicio muleteril por bajo lleno de torería. Le obligó por abajo y respondió en la primera serie a diestras, llenando de olés la plaza. Al natural le aguantó una tanda, destacando un pase de pecho de eterna duración. Se le paró por el izquierdo en el ecuador muleteril, por lo que porfió a diestras en el epílogo. Una estocada en buen sitio puso fin a su labor.

 

Le ligó media docena de verónicas Manzanares al tercero, un animal que salió con motor y respondió durmiéndose en el caballo de Barroso. Dos tandas por el derecho pusieron al público paisano de su parte,  alargando el viaje del noble de Cuvillo. Por esa mano prosiguió, yéndose también con la zurda y encajándose Jose Mari. Mató de estocada trasera y un punto caída pero efectiva.

 

Con más trapío salió un cuarto que empujó con motor en el caballo, llevándolo en un fuerte puyazo al centro del anillo. Mucho capotazo inservible se llevó antes del quite a ka verónica del maestro murciano. A su mujer brindó e inició trasteo a un extraordinario animal, siempre a más ante los detalles de José por ambas manos. Tuvo motor, humillación, duración y mucha dulzura en su tranco el de Cuvillo, que mató Ortega Cano de buena estocada. Dos orejas y vuelta al ruedo al toro.

 

Con largas a una mano genuflexo recibió al quinto Morante, un toro que tuvo el motor alegre de salida que también mostró al ser picado en el caballo de la querencia. Se dio una fea voltereta al salir del jaco, quedando mermado de facultades. Lidió el propio Morante al animal, que fue mlstrando calidad sin viaje por esas facultades venidas abajo en la voltereta. Porfió y exprimió al animal de Cuvillo con detalles de otra época para matar de estoconazo.

 

FICHA DEL FESTEJO

 

 

Plaza de toros de Benidorm, Alicante. Corrida de toros.

 

Seis toros de Núñez del Cuvillo, terciados y con buena hechura. El extraordinario cuarto premiado con la vuelta al ruedo.

 

José Ortega Cano, dos orejas y dos orejas.

 

José Antonio “Morante de la Puebla”, dos orejas y dos orejas.

 

José María Manzanares, dos orejas y dos orejas y rabo.

 

Entrada: Lo peor de la reaparición, un tercio.

 

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO

 

De cultoro.com para elmuletazo.com

A %d blogueros les gusta esto: