![[Img #6699]](upload/img/periodico/img_6699.jpg)
Los intolerantes, los que agreden verbalmente, los que no saben lo que es la libertad, los que no han leído ni leerán la Constitución, los que lanzan pedradas e hieren a espectadores que van a los toros, los que se lanzan con pancartas al ruedo de nuestras plazas con el torso desnudo, los que montan numeritos manchados con pintura roja, los provocadores camuflados…. los que un día van a ocasionar un lio de dimensiones desconocidas, tienen indulgencias, la total permisibilidad del Delegado del Gobierno, con una policía vigilante, pero que no interviene, ni pide DNI, ni hace absolutamente nada en defensa de quienes pacíficamente, libremente, democráticamente… tienen la opción de elegir.
Ayer, el pregón de Pedro Antonio Sánchez, organizado por el Club Taurino y pagado íntegramente por este (que se enteren los indocumentados), fue brillante, emotivo, taurino, digno de nuestra Feria, una muestra de defensa de la Fiesta… y esto, es lo que les duele a los tres que se metieron en el salón de actos de Cajamurcia para abortarlo, o a las dos damas que dieron la nota y que seguro estarán esta mañana en algún zoo pidiendo la libertad de los animales.
El acto comenzó con tres bellas piezas al piano de Amparo Martínez acompañada al violín. Tres clásicos llenos de españolismo.
Posteriormente presentó al pregonero José María Albarracín, presidente de la CROEM, quien comenzó aludiendo a los que habían y estaban montando el numerito en la calle, defendió la libertad, a la Fiesta de los toros, a la Feria de Murcia y felicitó al Club Taurino por elegir un pregonero como el presidente de nuestra Comunidad, aficionado confeso, enamorado de este arte y defensor de la cultura taurina que es patrimonio de todos los españoles. Brillante.
El pregonero tuvo que aguantar la provocación de tres antitaurinos camuflados y de dos señoras que entraron al salón con la idea de utilizar términos como «asesinos» y otros de peor gusto. Dos damas, sin duda.
Pedro Antonio, tras agradecer el nombramiento, hizo un repaso por todas las plazas de nuestra Región, las de obra o aquellas portátiles en donde se celebran tradicionalmente espectáculos. Reivindico la plaza de Sutullena, que Blanca no pierda la denominación de Villa del Toro, que Cartagena, por la fórmula que sea, tenga su plaza y recordó que aquella era «la puerta de Madrid», porque quien triunfaba en este coso a la orilla del mediterráneo, tenía el pasaporte para Las Ventas. Repasó la historia del coso de La Condomina, recordó como Leopoldo Ayuso la llamó «la novia blanca», felicitó al alcalde de Yecla por convertir su plaza de toros en el gran aula de la Escuela Taurina, contó cosas de Juan Belmonte, y ya, habló de los toreros murcianos, lo del ayer y los de hoy, haciendo especialmente mención a la generosidad de Paco Ureña quien el día 27 mata en solitario seis toros a favor de sus paisanos afectado en Lorca por el Terremoto.
Gustó y fue fuertemente aplaudido por cuantos llenaron el salón de actos. En la calle, al principio, una multitud de 38 personas dieron la nota. Al final una veintena de ellos, megáfono en mano la siguieron dando. Sus voces, sus gritos, sus mociones… se estrellan contra una pared. Lo toros son Bien de Interés Cultural en esta Región, y ni ellos, ni Podemos, ni la concejala… tienen ninguna fuerza, pero ojo, un día se pueden encontrar un zapato a su medida o un Delegado del Gobierno más contundente que los autorice a manifestarse, pero cuando se den toros en La Condomina en la FICA; cuando existe un acto cultural taurino en el Almudí, en el Jardín de Fofo; o cuando este se produzca en Cajamurcia, que lo hagan en Santa Isabel.
La Feria Taurina de Murcia está pregonada. Bienvenida sea y suerte para todo el mundo.
ALBERTO CASTILLO
Fotos: A. C. B.
