José Vélez ha puesto tan alto el listón de la presidencia en la Feria del Arroz, que ha rozado lo injusto. Se han pedido orejas no concedidas, de las que eran merecedores los toreros y de manera muy especial la segunda que no se le otorgó ayer a José Manuel. Aplaudimos a los presidentes que no se dejan influenciar por nada y por nadie y que tienen criterio, pero también apelamos a su sensibilidad. Es distinto no darle una segunda oreja a Roca Rey, que lo tiene todo andado y va camino de figura, que a un muchacho de Alquerías que ha mendigado durante años un puesto en esta Feria y que fue pedida unánimemente, y al que se obligó a dar dos vueltas al ruedo. A ese si le valía esa oreja y mucho. Es uno de los modestos toreros de la tierra, llegó a tirarse de espontáneo en Murcia pidiendo una oportunidad, su camino ha sido largo y de espinas… ahí le fallaron los sentimientos a Vélez, y eso es lo que más me preocupa, que un presidente ni sea sensible ni tenga sentimientos taurinos-
Puerta, Filiberto, Roca… lo han sufrido y en Navidad, lo mismo le llega un jamón de Cebada Gago por la vuelta al ruedo dada a un novillo que no ha recibido ni un solo premio.
