Hoy el señor alcalde de Blanca tomará su decisión sobre qué fiera quiere en su pueblo para agosto, quien la va a organizar, qué ganaderías se van a lidiar, qué número de festejos habrá, qué toreros se anunciarán en los carteles. Nada se sabe salvo que el famoso «Gumer» llevará al tradicional equipo médico (por cierto excelente) y que pedirá al Ayuntamiento por sus servicios.
Todo un sorpresón supondría que Antonio Soler, el empresario triunfador en todos los conceptos del año pasado, dé los toros, y el primer edil puede ir con una decisión consensuada ¿con quién?
En su mano está por tierra tirar 135 años de historia taurina, porque no podemos olvidar que conocida por sus encierros, sabemos de la organización de corridas, al menos, desde 1880. Ese año tenían lugar dos novilladas con “Nuevo Tato” al frente. Dos años después eran tres las novilladas, celebradas los días 13, 15 y 16 de agosto. Participaban en ellas los diestros murcianos Antonio Pretel, Francisco Bernal, Valentín Castejón y Domingo Páez, con toros de Flores, de Peñascosa.
En 1882, con motivo de las fiestas de San Roque, intervenían los diestros murcianos Domingo Páez, Antonio Pretel (a) Travillas, Francisco Bernal y Valentín Castejón, lidiando ganado de Flores. Para agosto de 1887 contrataban a Valentín Castejón, que puso buenas estocadas a volapié.
En julio de 1893 tenía lugar una corrida nocturna. Al año siguiente ya tenemos constancia de un “encierro de vacas corridas”, con un muerto y varios heridos. En agosto de 1895 se celebraban en Blanca dos corridas nocturnas, con el diestro valenciano José Ripoll (a) Punteret Chico, que estuvo valiente… tengan en cuenta que en el 1883 se dieron tres novilldas… ¿133 años después el alcalde socialista bajará el número de espectáculos?
Hoy puede resultar un día divertido.
Fotos: Región de Murcia Digital
