Los novilleros hablaron ayer en la plaza y los aficionados lo hicieron llenando los tendidos. Los toros interesan: “¡Si a los toros!”. La mejor noticia de la tarde fue el gran aspecto que presentó la plaza portátil de Blanca. Que una novillada mixta suscite semejante interés a principios de marzo, fuera de feria, dice mucho de los actuantes y de la afición blanqueña en primer lugar, murciana y calasparreña.
Pudimos ver en los tendidos al diputado regional y gran aficionado, Jesús Cano. No faltó por supuesto el alcalde de Blanca, Rafael Laorden y tampoco el de Calasparra, José Velez. Los presidentes de los clubes taurinos de Calasparra y Torre Pacheco siguieron la novillada acompañados por amigos y directivos. Aficionados como Juan Jódar, Juan Vicente Rubio, nuestro compañero Marcial García… novilleros como Alejandro Caravaca…el propietario de la plaza de toros de Calasparra, Joaquín Caballero junto a su señora, al que Filiberto brindó la muerte de su segundo novillo, también disfrutaron del espectáculo. A los matadores de toros Rafael Rubio “Rafaelillo” y Francisco Montiel y al novillero José Manuel, los pudimos ver en el callejón de la portátil junto a fotógrafos y cuadrillas.
Pero claro, una afición que casi llenó la plaza; una banda de música que contribuyó al buen ambiente de la tarde; un novillero como Pablo Belando que mostró el buen corte que atesora; otro como Filiberto que bordó por momentos el toreo; una novillada bien presentada y aunque de desigual juego, como dicen ahora, “se dejó”; una extraordinaria organización por parte de la empresa…tenía que tener un borrón. Ese le correspondió al señor Presidente.
Desde el primer pañuelo que sacó para dar inicio al paseíllo hasta el último, estuvo desafortunado. No puede encomendar una Villa como Blanca su prestigio taurino a un presidente con tantas carencias como las que demostró ayer D. Jesús Galera. Cambiando los tercios antirreglamentariamente, dejando el pañuelo sin recogerlo despistando hasta a los clarines, concediendo orejas sin que los aficionados sacasen ni un pañuelo y negando otras que si fueron pedidas, gesticulando a destiempo…y en definitiva convirtiéndose en lo peor de la primera tarde de toros en la Región de Murcia esta temporada. Blanca, Villa del Toro, merece otra forma de presidir un festejo taurino. Lo de ayer le resta seriedad y prestigio a la plaza.
Aun así ha sido más lo positivo que lo negativo. Si Dios quiere volveremos a Blanca en agosto, y esperamos, eso sí, ver a otro presidente en el palco con un criterio más acorde a lo que esta magnífica afición merece.
