Cada día entiendo menos

Tenían que haber visto, como yo lo vi, la cara de Alberto López Simón cuando abandonó anoche el centenario coso de la Condomina. El torero iba más pálido que la cera y con paso renqueante. El madrileño había sufrido, minutos antes, una arritmia cardiaca, tal como nos informaron fuentes sanitarias y gubernativas, nada más acabar... Leer más →

Subir ↑