El decano de los matadores de toros de la Región de Murcia, Alfonso Romero Rocamora, cumplió el pasado 7 de septiembre nada más y nada menos que 50 años de alternativa. Un número redondo que merecía (como lo han tenido otros matadores de fuera de la Región) una conmemoración de la efeméride por todo lo alto. Sin embargo, pasaba el tiempo y al querido por prácticamente todos los profesionales taurinos de la comunidad no se le rendía ningún homenaje, ni tampoco se le imponía ninguna medalla, ni ninguna institución taurina regional se acordaba de él, ni el gobierno regional tenía un gesto hacia su persona. Sinceramente, era una injusticia de calibre estratosférico.
Afortunadamente, apareció el Club Taurino de Torre Pacheco, y acertadamente, atinó en engrandecer con un sentido acto la figura del Alfonso, torero de la capital murciana, nacido en la calle Cartagena, hombre de luces notable, subalterno fiel, maestro de maestros, padre de torero, apoderado luchador y sobre todo ello, mejor persona.
El salón de actos del club taurino pachequero se quedó pequeño en la noche de ayer viernes, 10 de noviembre, donde profesionales taurinos y aficionados mostraron el cariño y la admiración que le tienen a Romero.
Miguel Massotti fue el encargado de conducir el acto donde se versó sobre su figura y su carrera, tanto de matador de toros, como de apoderado, también como padre y como profesor de la escuela taurina de Murcia. Alfonso fue poco a poco desnudando su alma, tarea a la que ayudaron el maestro Pepe Soler, nuestro compañero Paco Sastre, su hijo, el también Matador de toros Alfonso Romero, y Rafael Rubio “Rafaelillo” y su incombustible padre, que protagonizaron junto a Alfonso los momentos más divertidos de la velada comentando multitud de anécdotas.


Profesionales taurinos, formados muchos de ellos bajo la disciplina de Alfonso, como “El Niño de las Delicias”, Alberto López «Niño del Barrio», “Parrita” padre y “Parrita” hijo, Antonio Soriano, Juan Soriano, Ramón Soriano, José Mora, Enrique Ferrándiz, Macanas, «El Balsiqueño», Manolo Guillén, Cándido Martínez, Antonio Puerta, Juan Antonio Cercadillo, Antonio Puerta, Víctor Acebo, David Lorente, Joselito de Lorca, “Morenete”, Germán Agudelo, Juan Orenes “Maera”, José Orenes “Maera”, Enrique Portillo, “El Melillano”, Francisco Montiel, Joaquín Agudo, «El Buscavidas», el empresario José Muñoz de Maya, entre otros, no quisieron perderse el homenaje.

El alcalde de Torre Pacheco, Pedro Ángel Roca y la edil de la localidad Charo Sánchez, tampoco faltaron al evento.
El director de asuntos taurinos de la Región de Murcia, Francisco Abril, hizo acto de presencia en vídeo para dedicarle unas palabras, que saben a poco, ya que el homenajeado merecía otro tipo de agradecimiento por parte de la CARM.
Los ganaderos de la ganadería de Ana Romero, Lucas Carrasco y Luis Pérez, el periodista Luis Miguel Parrado, Pedro Gutiérrez Moya “Niño de la Capea”, José Ortega Cano, Pepín Jiménez, Tomás Campuzano, Paco Ureña, Mariano de la Viña, Basilio Mateo, Juan Pablo Marín y Marcos de Rafael también mandaron vídeo de reconocimiento al torero.
Alfonso Romero, tras una prometedora carrera como novillero con picadores, tomó la alternativa en septiembre de 1973 en la plaza de toros de Murcia, con diecisiete años, de manos de José María Manzanares y en presencia de “El Niño de la Capea”. El toro de la ceremonia se llamó “Zarco” y perteneció al hierro de Joaquín Buendía. Ese día el maestro Romero triunfó y tres años más tarde confirmó en la plaza de toros de Las Ventas frente a un encierro de Prieto de la Cal.
El 1988, en Cieza, hizo su último paseíllo como matador de toros. Luego cambió el oro por la plata, para poco después convertirse en profesor de la escuela taurina de Murcia de aquella época. Ahora, Alfonso sigue con su pasión, la fiesta de los toros, ejerciendo de apoderado, llevando la carrera del matador de toros de Hellín, Cristian Pérez.




F.P @elmuletazo // Fotos: Paco Sastre
