«EL RUBIO» SE DESPIDE DE FORMA TRIUNFAL EN CEHEGÍN – FILIBERTO Y DANIEL CRESPO LE ACOMPAÑAN A HOMBROS EN UNA TARDE DE EMOCIÓN Y ENTREGA

De una vez por todas, y tras la suspensión del festejo en el año 2019 donde pretendía cortarse la coleta, este sábado, 9 de septiembre, el torero caravaqueño Antonio José López “El Rubio” pudo despedirse de los ruedos como quería, como cualquier hombre que se viste de luces sueña, toreando. Fue en la plaza de toros de Cehegín, en la misma en la que debutó con picadores y en el mismo escenario donde tomó la alternativa. El coso de Don Pepe Navarro, con motivo de la Fiestas Patronales de la Virgen de Las Maravillas, acogió una corrida de toros en la que tomó parte, además de “El Rubio”, el matador de toros de Calasparra, Filiberto, y el torero del Puerto de Santa María, Daniel Crespo. Para la ocasión se escogió un encierro de la ganadería de Lagunajanda, propiedad de María Domecq.

Tras el paseíllo, el público, que ocupó los escaños del coso de ceheginero en algo más de un tercio de su capacidad, sacó a saludar a Antonio José López “El Rubio” que, enfundado en un precioso vestido verde y oro, recogió el cariño y el reconocimiento del respetable.

“Grador” rompió plaza para que “El Rubio” se quitara los nervios en un día tan señalado en su trayectoria profesional en el mundo de los toros dejando un notable saludó por verónicas. El de Caravaca se sintió, componiendo con hondura y gusto. Algún torero va de figura y no torea con el capote con la profundidad que lo hizo Antonio José.

El torero vio que el animal se prestaba al lucimiento y lo cuidó en varas. Tras un rápido tercio de banderillas se fue presto a brindar la faena a su padre, lógicamente, en ese momento, la emoción se desbordó. Comenzó el trasteo doblándose con el animal, dejando muletazos intensos con la mano derecha, llevándose al toro hasta el centro del ruedo. Templó, como si llevara más festejos toreados esta temporada y arrancó la música en series intensas de derechazos. Compuso con elegancia, haciendo ver que no se le ha olvidado torear de verdad. El de Lagunajanda, si bien estaba justo de fuerzas, tuvo nobleza, condición que aprovechó “El Rubio” para hincharse de torear por ambos pitones. Mató de estocada entera y recibió dos orejas tras clamorosa petición como premio.

Filiberto recibió una ovación tras recibir de buenas formas a la verónica al segundo de la tarde. No hubo mucho contenido en los tercios de varas y banderillas, solo solvencia de las cuadrillas para tratar de que el animal llegara en las mejores condiciones a la muleta. El torero de Calasparra, tras probar las embestidas del de Lagunajanda en la primera tanda, se estiró con oficio y templanza brillando por derechazos largos por el pitón derecho. Buscó siempre la ligazón Filiberto, haciendo sonar la música y las palmas de los espectadores con tandas muy conseguidas. El toro se rajó, pero el matador se lo llevó a los medios, sacando ahí buenos momentos al natural. Dejó unos artísticos ayudados por bajo rematando el trasteo que subieron el termómetro de la faena. Mató de estocada de efecto fulminante que desencadenó la petición de las dos orejas, pero la presidencia solo otorgó un apéndice.

El tercero, terciado, y de no muy buenas hechuras, no permitió a Daniel Crespo estirarse a la verónica. Fue en el quite, donde el torero sacó su mejor versión capotera, plasmando varias verónicas y una media de gran calidad. En banderillas saludaron tras parear con emoción Manuel Rodríguez “Mambrú” y Óscar Reyes. Brindó el gaditano a Antonio José “El Rubio” una faena que inició con tandas por el pitón derecho intensas, llevando al toro largo y humillado, haciendo las delicias del público. El de Lagunajanda metió la cara con mucha calidad, y el torero aprovechó la ocasión para mostrarse como un valor en firme de la fiesta de los toros, ejecutando el toreo bueno, por la derecha, pero también por el pitón izquierdo, donde dejó naturales muy limpios y con mucha entrega. Se metió entre los pitones en el final de faena y agarró una estoca entera caída. Se le pidieron las dos orejas y el presidente, esta vez, al contrario que con Filiberto, no mostró oposición.

Tras la merienda, salió “Tsunami”, último toro de la carrera de Antonio José López “El Rubio”. El caravaqueño lo saludó con airosas verónicas. En varas se produjo un poco de desconcierto al derribar el animal a la cabalgadura. En el quite, destacó Filiberto manejando con soltura el capote. José Luis López puso dos señores pares de banderillas, pero no saludó al quedar el animal encajado de manera peculiar en el burladero, circunstancia que olvidó el justo premio para el subalterno. Brindó el último toro de su carrera “El Rubio” a los que más quiere, es decir, a su mujer y sus hijos, viviéndose otro momento super emotivo.

Se tiró de hinojos, como si fuera un novillero en el comienzo de faena el torero, aguantando la embestida del toro y sacando una tanda sobresaliente que levantó al público de sus asientos. “El Rubio” con una actitud propia del que tiene hambre de toros y no ganas de irse, lo dio todo para sacarle partido a un animal que le costó después tomar la muleta y que protestaba echando la cara arriba. Se entregó “El Rubio” sin trampa ni cartón, jugándosela. Dejó un pinchazo hondo que fue suficiente para atronar al animal. Se le pidió la oreja con fuerza y el presidente concedió el trofeo. Paseó el premio acompañado de sus dos hijos.

Filiberto recibió al quinto, con casi seis años y un volumen de plaza más categoría, con verónicas de mucha entrega, rematando con una media vistosa. Quiso lucir al toro en el caballo el de Calasparra, pero el piquero marró al primer intento. Entró el toro una segunda vez a la cabalgadura, cuidándosele para que el de Lagunajanda llegara con ímpetu a la muleta. En banderillas fue prendido el subalterno David Esteve, afortunadamente sin consecuencias. Se levantó el valenciano sin mirarse, pero pasó también apuros a la hora de clavar el segundo par.

Filiberto se mostró firme con un toro nada franco, con guasa y que sabía latín. Con valentía fue haciendo al toro, sacando muletazos estimables, los mejores, sin duda, los que expresó al natural. Le tragó mucho al toro, aguantando parones inciertos del animal. Dejó un pinchazo y una estocada entera. El público le pidió las dos orejas para que se hiciera justicia, ya que consideraban un error del presidente haberle negado el segundo trofeo en el toro anterior de Filiberto. Esta vez el usía le hizo caso a las masas y otorgó las dos orejas.

No pudo estirarse con el capote Daniel Crespo con el sexto. El cierra plaza no lo puso fácil en los primeros tercios, pero, sin embargo, con la muleta ofreció buenas embestidas, humillando y persiguiendo la muleta con codicia. Crespo sacó su elegancia y construyó una faena en la que por el pitón derecho dejó series ligadas y rematadas con largos pases de pecho, mientras que, por el izquierdo, consiguió algún natural de buena factura mezclados con algunos enganchones que deslucieron la obra. Volvió a la derecha para rematar la faena. Dejó un pinchazo, una estocada entera caída y un descabello. Hubo petición de oreja y el presidente la concedió.

Ficha:

Plaza de Toros de Cehegín (Murcia) Sábado 9 de septiembre de 2023. Corrida de Toros.

Toros de Lagunajanda. Desigualmente presentados, pero nobles y colaboradores.

Antonio José López “El Rubio”: Dos Orejas y Oreja.

Filiberto: Oreja y Dos Orejas.

Daniel Crespo: Dos Orejas y Oreja.

Entrada: Un tercio de aforo

Incidencias: Tras romperse el paseíllo “El Rubio” recibió una ovación de gala con motivo de su despedida de los ruedos. Saludaron en banderillas tras parear al tercero Manuel Rodríguez “Mambrú” y Óscar Reyes.

@elmuletazo (Pedro M. Melllinas y Fran Pérez) Fotos: Juan Andrés Llorente – El Muletazo ( en breve)

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