«¡VA POR TI, JESÚS!»

Un inconsciente al volante estuvo a punto de quitarle la vida el pasado día 1 de noviembre a nuestro compañero Jesús Cano, redactor de este medio. Sin esperarlo, el individuo (por llamarlo de alguna manera) invadió el carril contrario en la carretera RM-553, en dirección a Blanca, chocando frontalmente contra el vehículo en el que viajaba nuestro compañero.

Afortunadamente Jesús puede contar el desafortunado suceso. Está bien y le queda cuerda para seguir informándonos de toros. La suerte estaba con él. Sin importancia parecen las rotura de dos costillas y el esternón que sufrió en el impacto, y el indudable shock psicológico que te deja el mismo,  para lo que podía haberle pasado. San Roque o la divina providencia no le fallaron.

La justicia ya está tomando cartas en el asunto para que ese despojo humano que no aprecia su vida ni la de los demás pague por tan tremenda imprudencia.

Han sido muchas las llamadas que hemos recibido interesándose por la salud de nuestro compañero. Entre ellas, las de profesionales del toro y aficionados que han querido saber cuál era el estado de salud por el que pasaba Jesús.

Entre esas llamadas hay una que produce especial emoción. El recortador blanqueño Jesús Banegas ha estado pendiente diariamente de su paisano. Banegas, que ya le dedicó el triunfo que consiguió en Caravaca el pasado 3 de octubre, quiso el pasado domingo en el concurso de recortes de Dolores de Pacheco, ganar para dedicar la victoria a su admirado Jesús. Lamentablemente el juego del ganado no le permitió esta vez conseguir el trofeo, pero consiguió un meritorio cuarto puesto. Al terminar la actuación, Banegas llamó a Jesús, y le espetó como el mejor de los toreros: “¡Va por ti!”

Cosas del corazón que engrandecen nuestra tauromaquia y la pasión por el toro que todos llevamos en la sangre.

¿Qué dicen que somos los taurinos?

Fran Pérez @frantrapiotoros