MADRID: EL ACERO DEJA SIN PREMIO LA ENTREGA DE PACO UREÑA QUE FIRMA LO MÁS DESTACADO DE LA TARDE

Urdiales no tuvo opciones con su lote, sí que lo tuvo un Manzanares que selló una faena de altibajos al bravo quinto de Victoriano del Río. De raza puede calificarse la tarde de un herido Ureña, que a punto estuvo de cortar la oreja del tercero de no ser por el acero. El lorquino hizo lo más destacado del festejo. Tres toros de Jandilla y tres de Victoriano del Río se lidiaban, este 8 de octubre, en el festejo que abría el último tramo de la Feria de Otoño 2021 en la Plaza de Toros de Las Ventas. A las seis de la tarde hacían el paseíllo Diego Urdiales, José María Manzanares y Paco Ureña.

“Libertino”, número 109, con una gran arboladura en sus pitones, era el primero de la tarde, con el que Diego Urdiales no pudo lucirse a la verónica. No empujó en las varas de Manuel José Bernal. Sin vida el animal, el tendido pidió una devolución no aceptada por el palco, e incluso el enfado prosiguió tras una caída del animal en el inicio de faena. No valió el de Jandilla, al que rascó aislados naturales el arnedano sin eco en el tendido. Lo mató con dignidad y fue silenciado. 

Con más voluntad que estética fueron las verónicas de Manzanares al astifino segundo, animal que recibió una correcta la primera vara de Juan Carlos Sánchez; trasera y leve fue la segunda. Entró al quite Paco Ureña. Especialmente jadeado fue el último par de Daniel Duarte, que debió saludar montera en mano en el tercio de banderillas. Astado protestón, al que intentó meter en vereda el alicantino, aprovechando la inercia en el desclasado viaje que tenía, aguantando los cabezazos que pegaba en los embroques y consiguiendo limpieza en su trazo por ambos lados a pesar de la condición del de Jandilla. A la segunda, tras un pinchazo hondo, enterró Josemari el acero de forma contraria, pero efectiva. Ovación.

Arrebatadas fueron las verónicas de Paco Ureña al tercero de Jandilla, animal con boyantía de inicio y con el que conectó. Remató con una media a pies juntos de calado. El animal tuvo buen fondo, pero tampoco terminaba de deslizarse hasta el final. Tuvo siempre un buen primer tramo bueno hasta el momento del embroque, pero luego salía con la cara a media altura. Sí humilló en un tramo de la obra, que se puso de verdad al natural, de frente, llevándoselo en la cadera hasta detrás… y tanto quiso torear en redondo, que al final terminó metiéndole el pitón el toro. Ni se miró el murciano, que finalizó faena por abajo. Mató de una estocada corta que tardó en hacer efecto, y el fallo con el descabello hizo que no pasease premio.

Algunas verónicas de buen trazo selló Diego Urdiales a otro serio cuarto, ya con el hierro de Victoriano del Río. Intentó vaciar con gusto incluso Urdiales la embestida del animal con la muleta, especialmente al natural, pero ésta carecía de emoción y no transmitía arriba en ningún momento. Toro que cada vez iba a menos, que apenas llegaba arriba, y al que exprimió el riojano con la izquierda. No hubo posibilidad, nada más que técnica y buena colocación de Diego. Mató de estocada entera que no tuvo rápido efecto.

Voluntad mas no brillo tuvieron las verónicas de Manzanares al quinto, otro animal muy astifino que hizo que el piquero Paco María debiera tomar el olivo tras derribarlo en la primera vara; de lejos se le arrancó en la segunda vara, extraordinaria de colocación, y aplaudido por ella fue el picador a su salida del ruedo. Expusieron Luis Blázquez y Mambrú en banderillas.  Un cambio de mano destacó en el inicio de faena de Manzanares, y de trazo bajo fue una primera serie por la mano derecha en la que el toro se rebozaba por abajo. Y a más fue la segunda serie también por la mano derecha, en la que el toro comenzaba a dar un cabezazo y tornillazo al final del viaje. Pero fue de altibajos la obra de Josemari, que dejó la tercera de las series por la misma mano. Tras intentarlo al natural, por donde no tenía tanta continuidad el toro, casi resulta herido en un trincherazo en el que el de Victoriano hizo por él. No mató a la primera al animal, siendo ovacionado con división.

No le ayudó para nada el sexto a Paco Ureña, un animal muy deslucido en su viaje y que no le permitió el lucimiento. De embestida sin conexión, intentó pasaportarlo con lucidez el murciano pero no hubo forma de llegar arriba. Además, falló con el acero en dos ocasiones antes de la estocada, por lo que fue silenciado.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas. Sexta de la Feria de Otoño. Lleno de No Hay Billetes.

Tres toros de Jandilla y tres de Victoriano del Río.

Diego Urdiales, silencio y silencio.

José María Manzanares, ovación y ovación tras aviso.

Paco Ureña, ovación tras aviso y silencio.

Javier Fernández-Caballero / Fotogalería: Pablo Ramos para Cultoro y El Muletazo