LA AFICIÓN QUIERE A “RAFAELILLO” ANUNCIADO EN LA FERIA DE MURCIA

La más que probable posibilidad de que “Rafaelillo” se quede fuera de los carteles de la feria de Murcia (salvo que un milagro de última hora lo remedie) en el año en el que cumple 25 años de alternativa ha incendiado a la afición que ha mostrado su indignación a través de las redes sociales.

Los aficionados no comprenden como un torero tan reconocido y tan respetado por lo que ha hecho en el ruedo delante de toros de las ganaderías más duras de la cabaña brava, donde nadie le ha regalado nada, y donde casi pierde la vida arrollado por un tren en forma de toro de Miura, no vaya a tener en su tierra, en su Murcia del alma, en la plaza donde soñó ser torero, el reconocimiento que merece.

La empresa de la plaza de toros de Murcia está a tiempo de rectificar y no cometer una de las injusticias más hirientes de los últimos años que vuelve a airear la leyenda de la famosa mano negra de la que siempre se habla en Murcia y que tanto daño le ha causado a la reputación de la gran plaza de la Ronda de Garay.

Es normal que las grandes plazas se vistan de gala para conmemorar las efemérides de sus toreros. Pasó en Córdoba con el 25 y el 30 aniversario de alternativa de Finito de Córdoba, donde hubo una encerrona y un mano a mano con Morante de la Puebla respectivamente. Ocurrió en Alicante con el décimo aniversario de alternativa de José María Manzanares, e incluso también en La Condomina, donde en 2018 se conmemoró el 25 aniversario de alternativa de Pepín Liria, donde toreó después de estar retirado junto a “El Fandi” y Roca Rey en un día en el que también le descubrieron una placa en el túnel de cuadrillas, además de ser pregonero de la feria de ese año.

Todavía se recuerda la tremendísima ovación, la de más intensidad de la última feria celebrada en Murcia, que el público le propinó a “Rafaelillo”. El de Murcia estaba en pleno proceso de recuperación de las tremendas heridas que le causó aquel Miura en Pamplona y se escondía entre el público para ver torear a su amigo Paco Ureña. Pero este, que sabe de sensibilidad, le brindó con merecimiento un toro, y la plaza de toros de Murcia al comprobar que era su admirado “catedrático” se le entregó.

Por lo que parece este año es el idóneo para que la gente se vuelque con él, pero esta vez vestido de luces. Así habla la afición: