JORGE MARTÍNEZ GANA EL CIRCUITO DE NOVILLADAS PICADAS DE ANDALUCÍA

La plaza de toros cubierta de Atarfe volvió a abrir sus puertas este domingo tras cinco años cerrada para acoger la gran final del Circuito de Novilladas con picadores de Andalucía que organiza la Fundación del Toro de Lidia con la colaboración de la Junta de Andalucía.

En el acontecimiento se batían el cobre dos novilleros que están siendo la sensación de la temporada, el totanero Jorge Martínez y el extremeño Manuel Perera, para enfrentarse a novillos de las ganaderías de Torrestrella, Ana Romero y “El Torero”.

El coso granadino registró una aceptable entrada en tarde de bochorno para presenciar este interesantísimo mano a mano. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la pandemia del coronavirus.

Abrió la novillada un animal de Torretrella, justo de presencia, flojo, noble y falto de chispa con el que Jorge Martínez tuvo que apañárselas para llegar al tendido. Desde el inicio, el murciano quiso torearlo de verdad a la verónica, pero el novillo mostró su falta de raza. Tras una lidia sin nada destacado en varas y banderillas, Martínez brindó la faena de muleta al matador de toros Juan José Padilla, apoderado de su máximo rival en la tarde. El de Totana apretó los dientes y decidió embestir él más que el toro. Con cabeza, consiguió poner la sal a la sosa embestida y sacó muletazos por ambos pitones de excelente trazo. Se relajó Martínez cerca de los pitones y fue volteado sin consecuencias. Se tiró a matar o morir y salió prendido de fea manera por la taleguilla, en unos segundos de angustia que finalmente se quedaron solo en un susto. Atronó al animal de casi entera caída al segundo intento y paseó una merecida oreja tras petición de la segunda.

Manuel Perera salió arrendo tras el triunfo de su compañero y recibió al segundo novillo de la tarde por saltilleras en los medios. Un quite arriesgadísimo que fue realmente lúcido. El de Torrestrella se empleó de verdad en varas mostrando su bravura y poder. Perera y Martínez realizaron un quite vistoso al alimón por puentes de la muerte en donde se demostró la bendita competencia que existe entre los dos. El novillo, como todo lo bravo, no fue fácil. Perera se fue haciendo poco a poco con él. La labor fue entregada pero el extremeño mezcló pasajes más centrados con otros donde no terminó de exprimir las embestidas del animal. Se sintió cómodo en las cercanías y se dejó coger para terminar de convencer a los indecisos. Pinchó al primer intento para dejar después una estocada entera que acabó con la res. Se le pidió la oreja y la presidencia no tuvo reparos en concederla.

El tercero de Ana Romero salió de chiqueros diciendo que el encaste Santa Coloma no es la tonta del bote. El precioso cárdeno de capa puso complicaciones en toda la lidia. No humilló en ningún momento y se lo pensó en la muleta que le ofreció con franqueza Jorge Martínez. El novillero consiguió sacar algún muletazo estimable de uno en uno al bicho que acudía a la muleta con sentido y la cara a media altura. Martínez le perdió la cara al novillo por un momento y casi le cuesta un disgusto serio. Papeleta difícil que solventó con suficiencia hasta el manejo de la espada, donde el animal se puso complicadísimo después de pinchar el novillero en la primera entrada a matar. El puntillero lo levantó en varias ocasiones y todo se enfrió. Jorge escuchó palmas de consuelo.

El cuarto de Ana Romero fue bravo y encastado. Un novillo de triunfo para alguien experimentado. Manuel Perera carece de momento de esa experiencia necesaria para que un torrente de bravura no lo desborde. Suplió la falta de conocimiento con la voluntad y llegó al tendido a base de entrega y disposición. Mató de estocada entera de efecto rápido y le dieron dos orejas, demasiado premio para el contenido real de la faena del extremeño. Las paseó saboreando la gloria.

Jorge Martínez abrió su labor con el quinto novillo de la tarde, este de la ganadería de “El Torero”, con un ramillete de verónicas rematadas con una revolera vistosa de gran expresión. El burel se hizo el despistado en el tercio de varas, aplomándose y viniéndose abajo. En banderillas destacó el murciano Alberto López “Niño del Barrio” colocando dos excelentes, sobre todo el que cerró el tercio, pares de banderillas. Saludó desde el tercio.

Sorpresivamente, en las primeras tandas el animal rompió a embestir y Martínez lo aprovechó dejando dos tandas ligadas de derechazos magistrales rematadas por pases de pecho. Poco a poco el animal fue a menos, pero sin embargo el trasteo fue a más. Pegó naturales extraordinarios y cerró la faena con ajustadísimas manoletinas. Mató de una gran estocada arriba y paseó las dos orejas con toda justicia en dos vueltas al ruedo ya que le pidieron el rabo pero la presidencia no lo otorgó.

El sexto de “El Torero” fue extraordinario. Un gran novillo, de triunfo grande, con el que Manuel Perera volvió a demostrar su entrega y valor, pero donde faltó toreo de verdad. Nadie discute su valía como novillero, pero para llegar a ser alguien, además de conectar con la galería hay que expresar el toreo bueno. Seguro que poco a poco Perera profundiza en él. Pinchó antes de recetar una estocada entera y paseó una oreja.

Al finalizar el festejo el jurado determinó que Jorge Martínez era el ganador de este certamen que ha resucitado las novilladas con caballos en Andalucía. ¡Enhorabuena Jorge! ¡Enhorabuena Murcia!

Ficha:

Plaza de Toros de Atarfe (Granada). Domingo 11 de Julio. Gran Final del certamen de Novilladas Picadas de Andalucía.

Novillos de Torrestrella (1º y 2º), Ana Romero (3º y 4º) y “El Torero” (5º y 6º).

Jorge Martínez: Oreja, Palmas y Dos orejas tras fuerte petición de rabo y bronca a la presidencia por no concederlo.

Manuel Perera: Oreja, Dos Orejas y Oreja.

Saludó tras parear al quinto Alberto López “Niño del Barrio”.

Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos: @javiedmabenitez