PACO UREÑA SE TOPA CON UN DESLUCIDO VEGAHERMOSA EN EL EXITOSO FESTIVAL DEL REGRESO DE LOS TOROS A LA PLAZA DE LAS VENTAS

Por fin abrió la plaza de toros de Las Ventas. ¡Ya era hora! Pudo hacerlo en septiembre del año pasado tras haberse superado lo peor de la pandemia, o en marzo del presente 2021, pero lo hizo el 2 de mayo con un Festival taurino-político al fin de la campaña para las elecciones a la presidencia de la Comunidad de Madrid. La duda está en el aire. ¿Se hubiera abierto la plaza más importante del mundo si no hubiera habido elecciones? Solo los actuales dirigentes de la Comunidad de Madrid que se juegan su continuidad al frente de la misma el próximo martes lo saben.

Lo cierto es que cuando sonaron clarines para hacer el paseíllo, la ovación supo a vida, a un volver a empezar taurino en la catedral del toreo, pero no menos cierto es que alguna de las manifestaciones, algún brindis y muchos ¡Vivas a España! se situaron más junto a una urna y una papeleta que sobre la importancia del renacer taurino en la primera plaza de toros del mundo.

Por encima del espectáculo pre-electoral estuvo el sentimiento de los aficionados cabales, ¡Dejen a la tauromaquia en paz, no la utilicen, y protéjanla como lo que es, Cultura de nuestro país!

La plaza de toros de Madrid lució esplendorosa, como una joya, ya sea llena, vacía o con 6.000 espectadores que son los que entraron al bello coso ideado por Joselito “El Gallo”.

El rejoneador Diego Ventura abrió la tarde en triunfo. La plaza de Madrid se olvidó de la seriedad y el rigor, y premió al caballero con dos orejas tras una faena con pocos errores que brindó a Isabel Díaz Ayuso. Ventura ofreció buena doma y extremada facilidad. El toro de Capea fue un perita en dulce y Diego, como la figura del rejoneo actual, le sacó el mejor partido. Los quiebros ajustados y las piruetas gustaron a la concurrencia que no dudó el pedir las orejas cuando percibió que el intérprete del arte de marialba había acertado con el rejón de muerte al primer intento.

El segundo de la ganadería de Juan Pedro Domecq se fue a los corrales en el tercio de banderillas tras evidenciar durante toda su lidia una falta de poder extrema. Le sustituyó otro toro del mismo hierro y la misma condición que también fue devuelto por inválido. El segundo (tris) llevó el hierro de Carmen Lorenzo y también fue flojo de solemnidad, además de manso. Afeitado para rejones, ya que era un sobrero para Diego Ventura, ofreció alguna embestida aislada que Enrique Ponce utilizó para dejar algún buen muletazo suelto que encandiló a los que le conocen ahora por la revista del papel couché. El de Chiva no estuvo acertado con la espada y escuchó el silencio del respetable al terminar su actuación.

“El Juli” se estiró a la verónica con el tercero de Garcigrande dejando un recibimiento sensacional que remató con una media sublime.  El animal, aunque flojo, tuvo movilidad y nobleza, condición más que suficiente para que el madrileño sacara su típica garra de novillero, que no pierde ni con más de 20 años de alternativa. Brindó a Pedro, un chaval que torea a la enfermedad como el torero más valiente, y armó la tremolina con la muleta. Llevando al animal largo, en series de muletazos rotundas, por abajo, con cambios de mano de superior belleza. Al natural el diapasón de la faena bajó, pero por la derecha “El Juli” fue como la lotería para el pobre o como la alegría para el que sufre. Firmó la obra con una estocada entera y paseó las dos orejas. Aunque pasen los años sigue siendo el rey.

Buena presencia tuvo el cuarto de Toros de Cortés que peleó en varas con bravura y acometividad. Aunque de salida no gustó su manera de embestir, el animal fue estirándose poco a poco y en banderillas, gracias a la buena lidia, ofreció destellos de que en la muleta iba a colaborar pero no lo iba a poner fácil. Toro de apuesta en un festival. No se lo esperaba Manzanares. Toro de gloria o enfermería y el de Alicante quiso la gloria, pero poca. Tras la desconfianza inicial, José María tragó quina y sacó tandas de muletazos a media altura ligadas y de mucho mérito, pero cuando tenía al toro dominado se fue a por la espada y nos dejó con ganas de más. Mató de una sensacional estocada y paseó un trofeo.

El quinto de Fuente Ymbro no destacó en los primeros tercios. Miguel Ángel Perera quiso llamar la atención del público con un buen quite por ceñidas chicuelinas ceñidas y se dio cuenta que la gente pedía rock and roll. Por eso, se dejó llegar al toro de largo en un pase cambiado al inicio de la faena. Pero tras el impacto el animal no respondió a la exigencia del torero y Perera acortó distancias y tiró de un animal que embestía sin gracia. Mató con acierto y recibió una oreja como premio de consolación.

“Rugidor” de Vegahermosa salió con pies de los chiqueros venteños y no se entregó al capote de Paco Ureña, evidenciando una falta de clase y casta notable. El manso se dejó pegar en varas y mantuvo su mala condición. En un desliz del toro embistiendo bien el murciano plasmó una media de cartel en el intento de un quite. Tras el tercio de banderillas, Ureña se fue a los medios de la plaza y brindó al cielo y al público presente en la plaza. Paco tiró de pureza, temple y colocación y sacó pasajes ligados por el pitón derecho a un animal noble pero falto de ritmo. El animal fue apagándose y el de Lorca lo dio todo para agradar y unirse al triunfo de la tarde. No acertó con la tizona y su actuación quedó silenciada por el público.

Guillermo García, de la escuela Taurina José Cubero “Yiyo” de Madrid, se entregó desde el principio con un colaborador novillo de “El Parralejo”. Muy en novillero, hizo todo lo que se espera de un chaval que quiere ser torero. Largas cambiadas, valor, quites y evolución torera. Le queda mucho por aprender, pero la oreja que paseó le sabrá a gloria toda su vida.

FICHA:

Plaza de Toros de Madrid – Las Ventas. Domingo 2 de Mayo de 2021. Festival Taurino del Día de la Comunidad de Madrid.

Toros de Capea (1º), Carmen Lorenzo (2º) como sobrero (segundo tris), Garcigrande (3º), Toros de Cortés (4º), Fuente Ymbro (5º), Vegahermosa (6º) y “El Parralejo” (7º).

El rejoneador Diego Ventura: Dos Orejas.

Enrique Ponce: Silencio.

“El Juli”: Dos Orejas.

José María Manzanares: Oreja.

Miguel Ángel Perera: Oreja.

Paco Ureña: Silencio.

El novillero Guillermo García: Oreja.

Entrada: Lleno en el aforo permitido, 6.000 personas.

Presidió con acierto Jesús María Gómez Martín.

Por Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos: Las Ventas