UNA NAVIDAD ESPERANDO A BIENVENIDA

En nuestro periplo por el recuerdo de los acontecimientos taurinos benéficos de invierno que tuvieron lugar antaño en la Región de Murcia nos paramos hoy en el celebrado el 19 de diciembre de 1954 en la plaza de toros de La Condomina de la capital murciana.

El gobernador civil de Murcia y jefe provincial del Gobierno del dictador Francisco Franco en aquella época, José María Alfín Delgado, organizó para la fecha antes mencionada un interesantísimo festival a beneficio de la Campaña de Navidad del necesitado, con el fin de hacer que las familias con menos recursos de Murcia pudieran pasar unas “pascuas” mejores.

El cartel confeccionado fue de verdadero postín y consiguió que la plaza de toros situada en la Ronda de Garay se llenara hasta la bandera en pleno mes de diciembre. Los matadores de toros Pepe Bienvenida, Cayetano Ordóñez, Pedro Barrera, Juan Montero, Manuel Cascales y Pepe Ordóñez, unidos a la excelente climatología del día, consiguieron el hito.

Antes de iniciarse el paseíllo, y mientras los organizadores esperaban a que Pepe Bienvenida se presentase en la plaza, cinco bellas señoritas murcianas lucieron su palmito paseándose en calesa por la plaza de toros. Las chicas, ataviadas con madroñeras y mantones de manila, casi se marean de tantas vueltas que dio el coche de caballos, esperando a que José Mejías Jiménez apareciera por la plaza.

Mujeres murcianas en los toros, Murcia 19 de Diciembre de 1954

El caso es que Bienvenida no apareció. Por tanto, el paseíllo se realizó con esa destacada ausencia y el disgusto de los organizadores. ¿Dónde estaba Pepe? Hasta hoy es toda una incógnita.

Para la ocasión aguardaban en los chiqueros seis novillos de la ganadería de Bernaldo de Quirós y un sobrero de Montalvo, que también terminó saliendo al ruedo por la generosidad de uno de los espadas intervinientes.

Cayetano Ordóñez, hermano mayor de Antonio y primogénito del “Niño de la Palma”, abrió el festejo. El mayor de la dinastía rondeña estuvo sensacional y consiguió que el público se entregara a su obra a golpe de toreo de raza. Cautivó su manera de torear de hinojos y paseó las dos orejas y el rabo entre el clamor del público de Murcia que le obligó a torear el novillo que debió haber matado el desaparecido Pepe Bienvenida.

Cayetano Ordóñez, Murcia, 19 Diciembre de 1954

Con ese animal, el “Niño de la Palma” Jr., como se diría ahora, volvió a triunfar con fuerza y se le concedieron otras dos orejas.

El caravaqueño Pedro Barrera, se volvió a encontrar con su público de Murcia. Retirado desde 1944, el murciano hacía apariciones esporádicas en las plazas para causas nobles como la que les estamos contando. Tan solo pecó de luces en 1949 en Lorca, por expreso deseo de Pepe y Luis Miguel Dominguín.

Por tanto la presencia del de Caravaca de la Cruz hacía que el festival fuera de máximo interés. Pedro Barrera entusiasmó toreando a la verónica cargando mucho la suerte, siendo ovacionado al hacer un quite por chicuelinas. Con la muleta estuvo muy valiente, consiguiendo varios muletazos a fuerza de exponer, ya que el novillo punteaba mucho. Se le concedieron dos orejas.

Pedro Barrera, Murcia, 19 de Diciembre de 1954

El albaceteño Juan Montero paseó las dos orejas y el rabo del novillo que le correspondió en suerte tras una labor lucidísima estuvo lucidísimo que ejecutó a base de redondos, giraldillas y molinetes.

Juan Montero, Murcia, 19 de Diciembre de 1954

El ídolo torero murciano Manuel Cascales arrasó. Como no podía ser de otra manera no se dejó ganar la partida en su casa y embriagó con su particular toreo a las masas.

Al de Bernaldo de Quirós le cuajó una monumental faena premiada con las dos orejas y el rabo. Pero, ¿Cómo un Ordóñez iba a matar dos toros en Murcia y el ídolo de la época solo uno?

Cascales, regaló un el sobrero de Montalvo y con su lidia llegó el éxtasis. Murcia se volcó con su torero y este no dejó indiferente a nadie. Estuvo cumbre con capote, muleta y estoque. Lo premiaron con las dos orejas, el rabo y una pata, trofeo este último que se negó a pasear.

Al finalizar la tarde, sus fervientes seguidores quisieron sacarlo a hombros, cosa que el torero impidió.

Manuel Cascales, Murcia, 19 de Diciembre de 1954

Pepe Ordóñez, que debutaba en Murcia, tuvo una feliz presentación. El hijo menor del “Niño de la Palma” dibujó una artística faena, en la que hubo pasajes muy pintureros. A esas alturas de la tarde toro era acogido por el respetable como lo mejor. Pepe se relajó y dejó el toreo más puro de la tarde.

Paseó las dos orejas y el rabo poniéndole así final a este simpático y triunfal festejo considerado como de éxito absoluto por la autoridad organizadora, a la que por cierto, le brindaron la lidia de todos los toros.

Pepe Ordóñez, Murcia 19 de Diciembre de 1954

Fran Pérez @frantrapiotoros