PACO OJEDA, DOS OREJAS Y RABO EN LA CONDOMINA (VÍDEO FAENA AÑO 1985)

En 1985 la plaza de toros de Murcia quedó prendada por el toreo titánico de un torero de Sanlúcar. Por aquel entonces, Paco Ojeda jugaba a mezclar el arrimón con el temple sin saber que crearía escuela y que terminaría siendo distinguido con Premio Nacional de Tauromaquia.

“El Latero”, como cariñosamente le llamaban cuando quería abrirse paso en el mundo de los toros, acortó las distancias, le puso arrestos y domó las embestidas de los toros.

Nadie había pisado esos terrenos antes. Se habla de Belmonte y de “Manolete”, pero Paco Ojeda fue más allá. Su toreo pasaba una raya inalcanzable cuando se producía en comunión con reses especialmente temperamentales.

Ojeda conseguía que los toros que se paraban a mitad de muletazo volvieran a andar otra vez. Era una magia que cautivaba a los públicos y que se convirtió en la fuente en la que bebían los que soñaban con ser toreros. Fuente que a día de hoy sigue viva, porque son muchos los toreros que basan su toreo en la creación del maestro Ojeda. José Tomás, Sebastián Castella, Miguel Ángel Perera o Paco Ureña son buenos ejemplos.

Aquel 14 de septiembre del 85, el gaditano paseó las dos orejas y el rabo de un toro de Benítez Cubero que saltó en tercer lugar y dejó para la historia del toreo de la Región de Murcia esta faena que les ofrecemos a continuación.

Ese día estuvo acompañado por José María Manzanares, que como hijo predilecto de la afición de Murcia, paseó otro rabo para unirse a una triunfal tarde a la que se sumó Pedro Gutiérrez Moya “Niño de la Capea” cortando dos orejas, una oreja de cada toro de su lote.

Paco Ojeda es un mito vivo y es considerado la última leyenda del toreo.

@elmuletazo