“COVID”, MARCADO CON EL NÚMERO 19…….

Cuando todos los aficionados nos disponíamos, un año más, a trasladarnos hasta las plazas de toros para disfrutar de la valentía de nuestros admirados toreros frente a la bravura de ese animal único, bello y que sigue siendo el rey, como es el toro; de la dehesa negra de un laboratorio de Wuhan salió uno de los Miuras más difíciles de lidiar para la humanidad.

“Covid”, marcado con el número 19, de la reata de la neumonía entroncada con “Cazarrata” de Saltillo, pariente del ébola y el SARS, y fan de las “alimañas” del recordado Victorino, condenado a banderillas negras desde su primera arrancada;  está haciendo de la vida humana una lidia desordenada.

En el trasteo los palitroques reinan por el suelo, la gracia torera es un ¡sálvese quien pueda!, los cadáveres se acumulan en la enfermería y los barrigazos al saltar al callejón se cuentan por decenas. Los capotes y muletas para lancear sus embestidas sirven solo en forma de guantes y mascarillas.

No hay por dónde meterle mano. El bicho se ha hecho el rey del ruedo mundial, por eso le han puesto la corona, y ha entrado hasta la taquillla, para llevárselo todo, como José Tomás.

Por momentos ha estado solo, danzando a su aire por el albero. Algún político no quería ver sus aviesas intenciones hasta que sonó el clarín y el burel ya estaba en la plaza. Ahora, solo parecen aplacar los arreones del manso burriciego los pases de confinamiento, que cada día son mejores, aunque queda mucha faena por delante.

El oro de los trajes de luces de los toreros, impregnado de pundonor y valentía se ha fundido en las batas blancas del personal sanitario. Ellos luchan como Sánchez Vara para lidiar al marrajo. Son los primeros triunfadores de la temporada. Con garra y entereza están haciendo historia. Triunfos aclamadores cada tarde para ellos. El público, desde los balcones, esperando que el de los rizos no salte al tendido, los aclama cada tarde como si dieran los mejores naturales en la plaza de toros de Madrid.el-aplauso-sanitario-como-pegamento-social

Pero los grandes toreros siempre se han caracterizado por tener una gran cuadrilla. La plata luce en las placas de los policías, guardias civiles y ejército que están colaborando para que la situación no se vaya más de las manos. Su labor es encomiable. Ya no solo contribuyendo a la seguridad y ayuda, sino lidiando, además del toro, a los espontáneos que se tiran al ruedo sin conciencia dándole alas al toro. Su muleta de las multas contra “gilipollas” nos sienta como cuando Morante da una media verónica.

No podía faltar el azabache. También está en la plaza. Son todos aquellos que están trabajando para que ese toro no nos quite el sustento. Trabajadores de supermercados, logísticos, camioneros, farmacéuticos… Y es que en el callejón de este festejo, afortunadamente, también hay mozos de espadas y ayudas.

En la presidencia hay de todo. Gentes que están dando una lección de cómo manejar el espectáculo, sacando los pañuelos a tiempo, como por ejemplo el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y su consejero de Sanidad, Manuel Villegas; mientras, otros presidentes y asesores están pegando el petardo, a lo Justo Polo, véase el Gobierno Nacional, que en tiempos de generar confianza está terminando con la paciencia de todos. En Madrid les estarían diciendo eso ya de ¡Fuera del Palco!

Y mientas el toro sigue creando pánico, todos nos agarramos a la “Fortuna” de ver una vacuna pronto que nos haga volver otra vez a nuestra vida normal. Ojalá pronto un laboratorio saqué la esperada antigripal y haga como Diego Mazquiarán en la Gran Vía de Madrid en 1928, cuando se atrevió a estoquear un toro bravo que se había escapado camino del matadero y estaba creando el caos en el centro de la capital de España.torerofortunamataatorodegranvía.1

El vasco lanceó con primor al fiero toro con su abrigo y le recetó una soberana estocada, después de estar toreando 15 minutos a la espera de que un mozo le trajera su estoque desde su casa de la calle Valverde.

Tras su gesta, “Fortuna” fue vitoreado como un héroe por las calles de La Villa y Corte.

Que la estocada llegue pronto. Todos hemos aprendido ya lo bonito que es vivir.5f5bcee2181dfb28d923779bc399896e

#Yomequedoencasa

Fran Pérez @frantrapiotoros