UN ENTREGADO PACO UREÑA CORTA UNA OREJA EN ZARAGOZA Y PIERDE LA PUERTA GRANDE CON EL DESCABELLO

La baja de José María Manzanares no hizo que la antepenúltima corrida de toros de la feria del Pilar de Zaragoza perdiera interés, y es que la empresa, con buen acierto, ocupó la baja del alicantino con una de las caras más importantes de la temporada taurina que se cierra este mes de octubre, Paco Ureña, triunfador de San Isidro, de Bilbao, de la vida.166577

La empresa del coso de “La Misericordia” tuvo que recurrir a él para llenar de contenido uno de los carteles estrella del ciclo pilarista, aceptando en una hora lo que hizo que, en un principio, el de Lorca se quedara fuera de la última feria en importancia de la temporada.

La afición acogió de buen agrado la sustitución y la plaza de toros de Zaragoza registró un lleno para presenciar la alternativa del local Jorge Isiegas de manos de Julián López “El Juli” y en presencia de Ureña, frente a una corrida de toros de Joaquín Núñez del Cuvillo.166580

Abrió el festejo un toro colorado, basto de hechura y justo de fuerza, de nombre “Encendido” con el que el toricantano Jorge Isiegas tomó la alternativa. Antes de la ceremonia el maño cuajó un buen quite por verónicas que sacó las primeras palmas de la tarde, y en banderillas, soberbio estuvo clavando arriba un excelente par Jesús Arruga.EGnELzbWsAAQtdx

Después del cambio de trastos, Zaragoza ovacionó a Isiegas como muestra de apoyo y cariño de su gente y el ya torero, brindó emocionado a su familia presente en los tendidos.

El de Cuvillo se desplazó con nobleza y el de Cariñena lo sacó a los medios con una serie de muletazos templados de muy buena factura. El torero se quitó los nervios y ligó las embestidas en una serie intensa que hizo sonar la música. El de Cuvillo fue apagando embestidas y la faena fue viniéndose abajo. Jorge Isiegas mostró voluntad y en los últimos compases del trasteo volvió a ligar con templanza por ambos pitones, en una faena en la que tuvo todo el apoyo de sus paisanos. Dejó una estocada entera desprendida de buen efecto que le sirvió para pasear la primera oreja de la tarde.EGnELzaWkAEyo5uEGnEL0NWwAEvT-y

El segundo fue un toro de casi seis años de Cuvillo y con mucha plaza y hondura que derribó al caballo y no paró de moverse en los primeros tercios de la lidia. No destacó el Juli con el capote y Ureña se fue al quite dejando una muestra de valor capote a la espalda. El murciano resultó tropezado por el toro en la rodilla cuando daba una de las arriesgadas gaoneras y casi le cuesta un disgusto.

“El Juli” brindó la faena de este toro al público asistente y pronto se llevó al toro a los medios con muletazos por bajo dejando patente de que iba a por todas. El cinqueño de Cuvillo no respondió como se esperaba y el madrileño realizó un esfuerzo para tratar de sacarle partido. Se arrimó ante la imposibilidad “El Juli” que no estuvo acertado con los aceros. Saludó una ovación.166590

“Juguetón”, colorado, de Cuvillo, salió en tercer lugar definiéndose poco en el recibimiento voluntarioso por verónicas que le instrumentó Paco Ureña. En varas destacó la buena ejecución de la suerte de Pedro Iturralde. El toro manseó descaradamente a la salida de cada vara, saliéndose suelto y embistiendo muy descompuesto.

Paco Ureña se fue a los medios para brindar la faena al público y el toro se le arrancó de largo a la muleta. El muletazo que le dio por bajo el lorquino antes de brindar tuvo sabor. La faena comenzó por estatuarios en los medios donde la emoción floreció delante de la quietud de un torero frente a un toro que se arrancaba como un tren. Paco Ureña ligó las embestidas del animal y poco a poco fue haciendo que esa fuerza e ímpetu con el que se arrancaba el animal se transformara en buen toreo. El Ebro regó la huerta de la pureza y el de Lorca sacó muletazos de buen trazo por ambos pitones, siempre en los medios, exigiendo a un animal que fue a menos. La entrega del torero fue total. Dejó una estocada desprendida que fue suficiente para atronar al animal y el público le pidió una oreja unánimemente que la presidenta no dudó en conceder.EGnNiQXX0AAXSvHEGnNiQYWoAElWwXEGnNiPbXUAM6PZoEGnNiQVWkAAjodt

El cuarto fue toro con poca clase que no gustó de salida y que su aspecto también se trasladó a su juego. Mal toro de Cuvillo cuya lidia pasó sin pena ni gloria. Ni una mente toreadora como la de Julián López pudo sacarle partido. Además el torero no estuvo bien con la espada. Capítulo negro de la tarde.

El quinto, “Ponderoso”, terciado para la categoría de la plaza, y justo de fuerza, no gustó al público zaragozano de salida. El animal fue un inválido al que cuidaron en varas y se mantuvo en el ruedo, aunque cuando lo obligaban, se tropezaba y doblaba las manos. Ureña no pudo lucir en el recibimiento y tan solo sacó aplausos en la lidia un quite de Jorge Isiegas y la buena ejecución con las frías de Agustín de Espartinas.

Paco Ureña brindó la faena de este toro al Doctor Val-Carreres, calificándolo de ángel de los toreros, y se fue dispuesto a la cara del toro. Inició la labor muletera a media altura haciéndose con la embestida del animal. En la segunda serie bajó más la mano a un toro que buscaba la repetición después de cada cite pero al que las fuerzas no le acompañaban. Acortó la distancia el torero y sacó buenos muletazos a un toro que cada vez iba a menos.

Con la mano izquierda sacó oro en dos series largas de naturales rematadas con dos excelentes pases de pecho que hicieron sonar la música. Hubo después acople por el pitón derecho y el murciano exprimió las nobles embestidas del toro de Cuvillo con muletazos de buena factura mezclados con molinetes y pasajes de cara a la galería. Antes de entrar a matar, el torero recibió un aviso de la presidencia que poco le importó. El de Lorca cerró la faena con una buena serie de muletazos donde los finales por bajo tuvieron muchísimo gusto.

Agarró Ureña una estocada perpendicular al primer intento que no terminó con la vida de la res. Le dieron el segundo aviso y rápidamente se fue a por el descabello para evitar el tercer toque de clarín. No acertó con el verduguillo el torero, perdiendo así la puerta grande. Saludó una ovación atronadora.EGnYDW8XYAIJy--EGnYDXLXYAA04Ri

El sexto fue  un toro deslucido de Cuvillo con el que Jorge Isiegas intentó alcanzar el triunfo, arrimándose y mostrando una muy buena disposición que se topó con la nula casta del ejemplar que le tocó en suerte. Pese a la mala suerte, dejó buenas sensaciones y es merecedor de más oportunidades.

Ficha:

Plaza de Toros de La Misericordia de Zaragoza. Viernes 11 de octubre. Feria del Pilar 2019.

Toros de Joaquín Núñez del Cuvillo, desiguales de presencia y de juego desigual. 

Julián López “El Juli”: Ovación con saludos y Silencio.

Paco Ureña: Oreja y Ovación con saludos.

Jorge Isiegas, que tomaba la alternativa: Oreja y Ovación.

Entrada: Lleno

Por Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos: Emilio Méndez para El Muletazo y Cultoro, y Prensa de la plaza de toros de Zaragoza.