PACO UREÑA DA UNA VUELTA AL RUEDO Y SALUDA UNA OVACIÓN EN SU REAPARICIÓN EN NIMES

De chenel y oro hacía Paco Ureña el paseíllo en la plaza de toros francesa de Nimes para reaparecer, por fin, después de recuperarse de la cornada que recibió el pasado treinta de agosto en Palencia. Después de que se suspendieran por lluvia los festejos de Baza, Albacete y Guadalajara, el lorquino se encontraba este domingo, 15 de septiembre, en la jornada matinal de Nimes, con los toros de Victoriano del Río, y con Enrique Ponce y Pablo Aguado como compañeros de cartel. Un festejo de gran expectación que llenó el coliseo romano galo en tres cuartas partes de su aforo.164336

El primer toro de la mañana fue un ejemplar con nobleza pero con la fuerza justa. Empujó con fijeza en los dos puyazos previo a un quite muy torero de Paco Ureña a la verónica. Labor presidida por el temple y la suavidad del de Chiva ante un toro que acusó una voltereta. Dejó detalles muy toreros que calaron en el respetable, pero poco a poco el animal fue a menos y la faena no pudo tomar vuelo. Tras una buena estocada todo quedó en palmas.164339

Paco Ureña saludó al segundo de Victoriano del Río por verónicas de buena factura. El toro acusó falta de fuerza en el tercio de varas y su lidia pasó desapercibida. A la muleta llegó con nobleza y movilidad pero justo de fuerza y escaso de trasmisión. Ureña le sacó una faena templada por ambos pitones, intentado hilvanar las embestidas. Salieron muletazos muy buenos, sobre todo al natural donde el torero se sintió. El toro se aplomó al final de faena pero Ureña lo exprimió por el pitón izquierdo dejando muletazos de auténtica calidad.  Mató de entera. Hubo petición pero el presidente no otorgó el trofeo. Ureña dio una vuelta al ruedo y el presidente fue abroncado por no conceder el apéndice.164343164344164345164347

Fue devuelto el tercero de la mañana tras blandear en exceso, el presidente sacó el pañuelo en el tercio de vara y en su lugar salió otro ejemplar de la divisa titular. Este toro fue de condición arisca, un toro que nunca fue metido en las telas, presentando ciertas complicaciones tanto con capote como con muleta. Cumplió en el caballo para más tarde llegar a la muleta sin definir. Toro con aristas, de esos complejos por su condición incierta. Porfió Aguado en una faena tesonera pero sin brillo. Los mejores muletazos vinieron a diestra, por ahí pudo componer la figura y trazar algún derechazo interesante. Por el izquierdo no tuvo opción. Hizo un esfuerzo para intentar bajarle los humos a un toro con carácter y falta de entrega. Tras pasaportar al animal fue silenciado tras escuchar un aviso.

El segundo del lote de Enrique Ponce fue un toro cambiante, manseó de salida para más tarde encelarse en el jaco. Se metió en faena el valenciano en un trasteo de menos a más en el que la clave residió en no apretarle ni exigirle en los primero compases del trasteo. El de Victoriano fue un ejemplar con cierto genio, un toro que le costó definirse y ordenarse. Gracias al temple, el dominio y la cabeza fue Ponce poco a poco metiendo en el canasto al animal. Sobresalió una tanda de derechazos que caló mucho en el respetable. Una serie que fue un compendio de maestría, conocimiento de terrenos y alturas. Tuvo que ir puliendo los defectos de un toro con movilidad y cierto temperamento pero con ese comportamiento de mansito que ya mostró desde salida. Tras una gran estocada paseó una oreja.

Tuvo cierto peligro el manso quinto, un toro con cierto peligro que no dejó estirarse a la verónica a Ureña. El murciano realizó una faena inteligente, siempre a favor del animal, un trasteo presidido por el oficio y el buen hacer. Fue poco a poco metiendo al toro en la muleta, lo fue sometiendo hasta conseguir dejar muletazos interesantes. Anduvo fresco de mente y muy templado, labor sorda ante un toro nada fácil. Tras la estocada fue ovacionado tras una leve petición de oreja.

El cierraplaza fue un toro con clase y nobleza de Victoriano del Río, un animal al que le dejó un par de verónicas lentas y cadenciosas el sevillano. Cumplió en varas y llegó a la muleta con buen son. Dejó detalles muy toreros el sevillano, faena con empaque y templanza pero a la que le faltó mayor ligazón. No acabó el sevillano de redondear faena. El toro se fue apagando poco a poco lo que imposibilitó mayor rotundidad a la faena. Gustó y se gustó Aguado en un trasteo medido. Mató mal y fue silenciado tras sonar un aviso.

Ficha:

Plaza de Toros de Nimes (Francia) Corrida de toros. Matinal. Domingo 15 de septiembre de 2019. Feria de la Vendimia.

Toros de Victoriano del Río, el 3º como sobrero, aceptablemente presentados, justos de fuerza y de juego desigual.

Enrique Ponce: Palmas y Oreja tras aviso.

Paco Ureña: Vuelta al ruedo tras petición y Ovación con saludos tras aviso.

Pablo Aguado: Silencio tras aviso y Silencio tras aviso.

Entrada: tres cuartos de plaza.

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Fotos: Emilio Méndez