DESIERTA LA “ESPIGA DE PLATA” DE CALASPARRA

f800x450-150698_202144_0El jurado designado para otorgar el trofeo “Espiga de Plata” al mejor novillero sin picadores de la novillada de la especialidad celebrada ayer martes 30 de Julio en Calasparra, decidió por unanimidad, tras una reunión al finalizar la novillada, dejarlo desierto.

Una decisión respetable, pero incomprensible. La novillada de Toros del Alamar no fue fácil y los novilleros se afanaron por agradar. Hubo ejemplares muy complicados, mansos, orientados y poniendo una difícil papeleta a los jóvenes novilleros, que no hay que olvidar, están al inicio de sus carreras. Es el caso de los erales lidiados en tercer y cuarto lugar donde Pablo Maldonado y Víctor Acebo tuvieron nulas opciones. Primero y segundo si dejaron una ventana abierta al triunfo.

Dejar desierto el trofeo es ponerle un 0 al futuro taurino de la Región de Murcia, y un pueblo como Calasparra, buque insignia de la apuesta por la cantera taurina, no se puede permitir poner palos en las ruedas o dar sin sabores de este tipo a los novilleros cuando en la plaza si han dejado motivos para conseguir el trofeo.

José Nicolás estuvo correcto con el primero, pero en el segundo hubo un novillero que consiguió cortar un trofeo, que incluso si acierta con la espada ese apéndice podría haber sido doble. Lejos de los trofeos, dejó la sensación clara de una buena evolución, de darlo todo y se cameló al público por sus buenas formas, valor y pundonor. La espiga tenía un nombre, era para José María Trigueros.476 copia

Y si el púbico y la suerte así lo dictaminaron, el jurado debió atender a lo que pasó en el ruedo, lejos de complejos, lejos de sabidurías toreras. Le han quitado al chaval algo que se ha ganado en la plaza, la ilusión de llevar esa etiqueta en su currículo.

¿Acaso la tauromaquia no es lo suficientemente dura por si sola? Si ser exigentes es medir de esta forma injusta a los que están empezando, paren el barco que nos bajamos.

Fran Pérez @frantrapiotoros