“ME QUEDO CONTIGO” por Fran Pérez

A mediados del mes de enero, todos los que queremos, amamos y defendemos el mundo de los toros nos escandalizábamos por la irrisoria partida que el Gobierno de España, con Pedro Sánchez a la cabeza, destinaba a la fiesta a la Tauromaquia en los Presupuestos Generales del Estado. 65.000€ divididos en dos. 30.000 dedicados para dotar al ganador de Premio Nacional de Tauromaquia y 35.000 para las arcas de la Fundación del Toro de Lidia.

Unas cantidades que no se corresponden con lo que el  Estado Español recibe de los impuestos a los que somete a la mal llamada “Fiesta Nacional”.1445255032_483611_1445256440_noticia_normal

Lamentablemente, es la situación que nos ha tocado vivir. A la política, sea del partido que sea, le cuesta un mundo apostar firmemente por la tauromaquia. Los golpes de pecho para ganar votos, las fotos con capotes y toreros con puros humeantes, las buenas palabritas que se las lleva el viento, los golpecitos en la espalda y las miradas de amor interesado que muchos se tragan, se traducen al final en un sinfín de complejos.

La pena es que los taurinos le echamos la culpa al cine y al teatro. Y yo me pregunto ¿Qué tendrá que ver el cine español con nuestros males?

Miremos a su lado. Pidámosle consejo. Han sabido buscarse el pan. Han trabajado, unidos, han protestado cuando había que protestar y cada año la Academia de Cine recibe un montante de cerca de 100 millones de euros, como ha sucedido en 2019. Su grave problema de asistencia de espectadores a las salas que proyectan cine español lo tapan con la fuerza arrolladora que tiene el séptimo arte en la política cultural española.

En la fiesta de los toros, eso de unirse no va con nosotros. El bien común es algo secundario y está condicionado a lo que puedan ganar los que manejan los hilos del cotarro. A día de hoy, hay muchos que no creen en La Fundación del Toro de Lidia. Una Fundación que está dando pasos hacía la concordia taurina. Con San Victorino al frente. Bien es verdad que le queda mucho trabajo por hacer. En la defensa de la fiesta lo está bordando. Pero tiene un largo recorrido para llegar a un pacto común para acabar con la guerra civil que sufre la tauromaquia por despachos y cabezas de los poderosos y además lograr, como el cine, que una protesta de los taurinos, sea un quebradero de cabeza para los gobernantes.Victorino-martin-senado

No sé si el sector cinematográfico español estará aliado. Lo que sí sé es que da una verdadera sensación de unidad. Para muestra la Gala de los Premios Goya.

El show presentado por Andreu Buenafuente y Silvia Abril logró en la noche de ayer sábado 2 de febrero ser líder de audiencia, consiguiendo el 26,2 % de cuota de pantalla, lo que se traduce en que 3.819.000 hogares españoles estaban sintonizando la primera cadena de Televisión Española y que a lo largo de la emisión del programa fueron casi  9.287.000 espectadores los que siguieron en algún momento de la noche el acontecimiento.

Este dato deja clara la frase del político estadounidense Al Gore: “Si no sale en televisión, no existe

Lo demostrado ayer le da alas al cine para continuar y tiene una prueba más de que su partida en los presupuestos generales del estado está bien asignada.

¿Qué prueba damos los taurinos para merecer un incremento en la partida?

La fiesta de los toros tiene un arma más potente que el cine, pero no sabemos usarla. Afortunadamente la fiesta cuenta con mayor asistencia a las plazas de toros de primera categoría que el cine. Eso debe venderse, no en un canal de pago que sólo ven los taurinos sino en la televisión pública. Ofrecer grandes acontecimientos desde plazas de máximo nivel con toreros dispuesto a vender la verdad de la fiesta, que no es otra que la casta y bravura del toro, y la valentía y arte de los toreros, picadores y banderilleros. Si eso no se ve, si eso no se resalta, estamos condenados, como ahora, al más inmenso abismo de la indiferencia.programa corrida del siglo 1

En 1982 la corrida de toros emitida desde Madrid por Televisión Española con la que terminaba la feria de San Isidro tuvo que emitirse tres veces. “La Corrida del Siglo” que torearon Francisco Ruiz Miguel, Luis Francisco Esplá y José Luis Palomar con toros de Victorino Martín fue de tal calado y obtuvo tale picos de audiencia que se convirtió en todo un hito que todavía no ha podido superarse. Fue tal muestra de valores de la fiesta que hasta los jugadores de la selección española de fútbol, concentrados para el Mundial que se celebraba aquel año pidieron a la ministra de Cultura, Soledad Becerril que se emitiera en diferido la corrida de toros.

¿Y una gala?

Se imaginan ustedes los premios “Gallito”. Los goya del toreo. Con los que se distingan a los triunfadores de las plazas de toros del año anterior y en donde se sortearan los carteles de la feria de San Isidro. Es posible que hasta se alcanzaran cotas en la audiencia como las conseguidas ayer sábado en los premios Goya. Una muestra verdadera de fuerza al exterior, una bomba de oxígeno para los sufridos aficionados a los toros y encima cantaría Rosalía, eso de “Me quedo contigo”, con la fiesta de los toros en su máximo esplendor.zentauroepp46809311-spanish-singer-rosalia-performs-during-the-spanish-film-acad190202231841-1549146102393

Fran Pérez @frantrapiotoros