SOLERA Y PRESTIGIO DE UN OLVIDADO FESTIVAL TAURINO EN MURCIA por Julián Hernández Ibáñez

La Navidad es una época para el gozo, las sonrisas y la alegría, pero también para la nostalgia y evocación de los momentos compartidos. Si de nostalgia hablamos, podemos recordar cualquier tiempo pasado que taurinamente y nadie puede decir lo contrario, siempre fue mejor. Acompáñenme a recordar cuando la ciudad de Murcia era taurina hasta en la Navidad.1

Durante una decena de años, pisaban en el frío diciembre, el coso murciano los  toreros más importantes del firmamento taurómaco, para participar en el Festival Taurino Pro Campaña de Navidad en Murcia.

En España, en los años cincuenta, existían festivales solidarios navideños en diferentes partes del territorio nacional, entre los que podemos considerar como el de más solera e importancia, al Festival Taurino de la Navidad del Pobre, que se realizaba en Madrid y patrocinaba doña Carmen Polo, esposa del General Francisco Franco.

El de Murcia que hoy nos ocupa, llegó a tener una brillantez e importancia tan grande, en tan corto espacio de tiempo, que muchos diestros hacían cola para poder ser anunciados en el mismo.4

En 1954, el afamado diestro murciano Manolo Cáscales Hilla,  propone a la primera autoridad Civil de la provincia de Murcia y bajo su auspicio artístico, la celebración de un Festival Taurino Navideño, a beneficio de los más necesitados y desarrapados de la provincia. Para la organización total del mismo se formó una comisión presidida por el propio Gobernador Civil de Murcia.

El éxito fue apoteósico, una vez más se puso de manifiesto la caridad del pueblo murciano al llenar por completo en la tarde del 19 de diciembre de 1954, el espléndido coso de La Condomina.2

Bien es cierto que el cartel era fantástico, y que lo integraban: Cayetano Ordóñez, el hijo del Niño de la Palma y hermano de Antonio Ordóñez. Cayetano mató ese día dos novillos, por incomparecencia del que abría el cartel ese día, Pepe Bienvenida. Cayetano estuvo sensacional en sus dos novillos y cortó cuatro orejas y un rabo.

El caravaqueño Pedro Barrera que estuvo muy bien cortando las dos orejas del novillo que mató.3

El fino torero albaceteño Juan Montero que cortó las orejas y el rabo de su novillo por una faena repleta de arte y sentimiento.

Manolo Cáscales que estuvo pletórico, y que toreo dos novillos, el que le correspondía y otro que regaló el, cortó cuatro orejas, dos rabos y una pata

Y Pepe Ordóñez, el menor de los hermanos Ordóñez, que hacía su presentación en Murcia y que cortó las dos orejas y rabo de su novillo, después de hacer una faena pinturera.5

Dado el éxito económico y  artístico del mismo, el festival se repitió unos cuantos años más. Procedo a resumirles los datos más importantes de algunos de esos festivales navideños.6

El festival celebrado dos años después en 1956, tuvo un elenco de toreros irrepetible, con novillos del Conde de Mayalde y de Domingo Ortega, para Domingo Ortega, Pepe Dominguín, Cayetano Ordóñez, Rafael Ortega, Manolo Cáscales y Paco Corpas. El éxito artístico del festival fue extraordinario, excepto Pepe Dominguín que se fue de vacío.8

El festival se estaba enraizando y los toreros se “peleaban” por anunciarse en el mismo.7

En 1957, se traslada la celebración del festival a la ciudad de Cartagena, también con un gran triunfo artístico. Con novillos de Carlos Sánchez de Benavente, que fueron despachados por el añorado y querido, Antonio Chenel “Antoñete”, que no tuvo mucha suerte con el novillo que mató. Enrique Vera que era torero y sastre. Los hermanos Carlos Corpas y Paco Corpas, ambos tenían una gran masa de partidarios en la provincia. Cesar Faraco, llamado el Cóndor de los Andes, y que fue el primer matador sudamericano que se doctoró en Las Ventas y Marcos de Celis que tenía en Cartagena  un cartel impresionante.

Como curiosidad más relevante de ese día, el palco de honor lo presidió el torero aragonés en retiro, Nicanor Villalta, padrino de alternativa, del matador de toros cartagenero, Enrique Cano “Gavira”.9

En 1958, vuelve el festival a la capital, se lidiaron seis novillos de don Arcadio Albarrán, de Badajoz, que fueron despachados por Dámaso Gómez, Carlos Corpas, Manuel Cáscales que armó un alboroto con el capote, El Tino, Pacorro y Diego Puerta que se presentaba en Murcia por primera vez.10

Como curiosidad de este festejo, reseñar que presenció el mismo, Su Alteza Real, el entonces príncipe Juan Carlos, que, cursaba en ese año sus estudios en la Academia General del Aire, de San Javier.

En 1959, se lidiaron seis novillos de los hermanos Zuazo, de Salamanca, que fueron despachados por César Girón, Antoñete, Carlos Corpas, Paco Corpas, Curro Girón y Diego Puerta. Ese día, todos brillaron a gran altura, sobre todo el venezolano Cesar Girón y el sevillano Diego Puerta que fue llevado a hombros hasta su hotel por una vibrante faena a su novillo.

A partir de 1960 empieza el declive del Festival Navideño, ese año todos los actuantes son novilleros murcianos, lo que hace bajar bastante la afluencia del respetable.

En 1961 vuelve a tener alguna primera figura, pero nada que ver con los años anteriores. Ese día se anunciaron el rejoneador Álvaro Domecq, Juan Montero, Juanito Bienvenida, Antonio de Jesús, Ramón Sánchez y El Caracol.

Poco tiempo más duro el Festival Taurino Navideño, algún festejo salteado pero nada que ver con el renombre que en tan pocos años consiguió tan magnífico festival.

Y esta es la historia taurómaca del Festival Taurino Pro Campaña de Navidad en Murcia, que llenó de alegría, fe y esperanza, a los humildes necesitados de la Región de Murcia y de gloria torera a la afición taurómaca de la Región de Murcia.

Por  Julián Hernández Ibáñez @julianhibanez