COMO UN REGALO DE NAVIDAD ANTES DE NOCHEBUENA #VuelveUreña por Fran Pérez

Aún recuerdo aquel programa del recordado Constantino Romero donde héroes anónimos iban a contar historias de situaciones límite que la vida les había interpuesto. “Valor y Coraje” se llamaba.

Como si de aquel programa que dirigía Sergi Schaaff se tratara, pero con la vitola de ser unos de los toreros que más ha cautivado a la afición por su manera de expresar el toreo en los últimos años, Paco Ureña ha salido en público a enseñar las secuelas de su infortunio y a contarnos de primera mano todo lo que le ha pasado por la cabeza desde que aquel toro de Pablo Lozano el pasado septiembre le quitara uno de los bienes más preciados del ser humano, la visión de un ojo.IMG_20181221_140628

Verlo contarlo, sereno, pausado, sin esconder nada, es toda una victoria. Un privilegio que no se le podía quitar al torero. Ese “vuelvo” tan buscado por todos, tan sabido desde hace algunas semanas atrás y tan escondido por muchos, lo tenía que decir Paco el primero. Era su gloria, era una parte del premio de superar miedos, de apartar las tinieblas y seguir pensado en el color de la vida y en lo bonito que es el toreo. Hay quienes han querido quitarle ese honor a cambio de no se sabe qué. Siento decirles, que no lo han conseguido.paco ureña portada

El ser una referencia tiene una ventaja sobre el anonimato, y es que la lección de vida llega a más gente. Este arrojo de Ureña ha sido la buena nueva más leída de la mañana. Que Paco Ureña vaya a reaparecer no es la noticia en sí, la cosa es que ha conseguido levantarse, agarrarse a nuevas metas y seguir adelante. Un mensaje que debe calar en una sociedad que se da por vencida demasiado pronto y que no sabe que detrás de cada alegría, de cada reto, de cada aventura, hay siempre un río de sudor y nervios, un almacén donde se guardan los espantos y las incertidumbres, y un capotazo cadencioso de aire convertido en valentía y esfuerzo. El mundo no está hecho para la cobardía, y un torero de Lorca, lo ha dejado claro.

Ahora nos toca a los aficionados tener la virtud de saber esperar al torero. Darle el tiempo necesario para que se reencuentre con su toreo, que dada su situación no es nada fácil. No vale un #VuelveUreña para después decirle vete. Su reaparición en Valencia (en uno de los carteles estrella del serial que ya prepara Simón Casas y con una ganadería de garantías) no debe ser un aliento de un día. En esto de la visión, de las distancias, juega mucho la costumbre. Conforme el lorquino vaya toreando más su camino hacia la forma de expresar el toreo, que nos ha conquistado a muchos hasta ahora, estará más cerca. Todo dependerá del toro y de la suerte. Lo demás, lo pondrá el torero, de eso no hay duda.

Suerte la que vamos a tener de volver a verlo en los ruedos. El anuncio le ha sentado a la tauromaquia como un regalo de Navidad antes de Nochebuena, como el canto de un niño del colegio de San Ildefonso en el teatro Real de Madrid. Ahora que está de moda lo del bombo, en la temporada 2019 ya ha salido la primera bola:

¡Vuelveeeeeeeeeeeeeeee Ureñaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Nos ha tocado el Gordo.

Fran Pérez @frantrapiotoros