EL ASQUEROSO OLOR A NAFTALINA por Fran Pérez

Amo las izquierdas y las derechas. Las embestidas humilladas y entregadas de un toro por ambos pitones y las muñecas de los valientes toreros. En la tauromaquia, la zurda y la diestra no debe tener más sentido. Solo el de la verdad del toreo.

Lamentablemente, la tauromaquia está siendo utilizada, como tantas otras cosas, por la clase política a la caza del voto. Del contento por un papel en una urna al si te he visto no me acuerdo. Politizar la fiesta de los toros, tanto para bien como para mal, es hacerla presa de los intereses de los partidos políticos cuando de verdad necesita el respeto de todos. Ya lo dijo Enrique Ponce cuando la Asociación Taurina Parlamentaria lo premió por su trayectoria taurina. Delante de los que diputados y senadores que apoyaban la fiesta el de Chiva les dijo: “politizar la fiesta de los toros es lo peor” Pero poco o ningún caso le hicieron. Tampoco los compañeros de Enrique.58

Sinceramente, cuando veo a un torero subido en una furgoneta con las siglas de un partido calificado como “machista” y “xenófobo” veo que es imposible que la fiesta llegue a la gente joven y por tanto su final está más cerca. Si el sector taurino tenía que llevar el yugo del machismo y el pasado de fecha por la utilización del franquismo de él, esto es veneno para los que luchamos para quitarle ese sambenito que tanto mal le ha hecho.  Pero lo verdaderamente sorprendente es que medios taurinos le hayan hecho campaña electoral con noticias en portada. Posicionándose de manera clara ante las ideas trasnochadas del partido de Santiago Abascal. Lo de Padilla con la bandera del águila es una minucia comparado con esto. Una bomba a la fiesta de los toros desde la propia fiesta. Y luego la culpa la tendrá Peter Jensen que es el saco de boxeo de todos los que integran el sector taurino.

Luego está lo del PSOE. A este le ha dado por ir en contra de la tauromaquia porque para ser progre hay que ser anti, aunque su partido esté lleno de gentes que trabajan y votan, que mueren por una natural de frente de José Tomás y que se tienen que tragar como Jesucristo la quina del progresismo. Lo ha dejado claro la ministra Teresa Ribera, tan descoordinada como su apellido, en sus declaraciones de no tener ni idea. No reconocer al toro bravo y su dehesa como unos de los reyes de la ecología de este país es querer más a la vaca holandesa. Van a pagar caro tanto progresismo y complejos. La Susi ya lo ha notado en sus carnes, y Pedrito ya está remojando la barba en el Falcon 900B mientras le agarra la mano a Pablo Iglesias. De los taurinos, por ceporros y anti respetuosos, ni un voto. 6,1 millones de espectadores cada año aproximadamente. Alguno les caería.1446206921_086648_1446207414_album_normal

Sus socios también podrían verlo. Que ya reniegan hasta de Lorca, de Picasso o Alberti, que de fascistas tenían lo que Pablo de guapo. Gregorio Sánchez, Antonio Chenel “Antoñete”, José Tomás o los Dominguín sobre todo más acusado en Pepe eran rojos carrillo. El general Franco lo sabía y en una cacería se lo preguntó a Luis Miguel “¿Cuál de los tres hermanos es el comunista?” Y el torero le contestó: “Todos los hermanos somos comunistas. Excelencia”  Luis Miguel era el torero favorito de Dolores Ibárruri “La Pasionaria” que preguntaba por él en sus paseos clandestinos por los jardines de Sabatini madrileños. Renegar de eso y darle bombo al terrorismo y el separatismo es cuanto menos sorprendente. Así les va….DCheMxGXcAAp5Gr

Seguro que pensaban que iba a terminar alabando la actitud del Partido Popular. Parece como si todos los taurinos nos hayamos convertido a este partido y por nuestras cabezas revuelen las gaviotas desde que declaró la fiesta de los toros Patrimonio Cultural. Cierto es que se han mojado en el asunto, pero eso no significa que la fiesta de los toros abrace a la derecha. Es verdad que desde el propio sector se ha fomentado esta tendencia que los políticos de este partido han aprovechado como agua de mayo. En muchos casos se les ha puesto en bandeja, haciendo de eventos taurinos mítines políticos encubiertos. Los taurinos, consciente e inconscientemente, le han hecho la campaña gratis, presentándolos como los buenos, como el remedio para los grandes males y tragándose algunas mentiras. La realidad es que la fiesta, tras su gobierno derrotado por moción de censura, y lejos del postureo, el selfie y los callejones, sigue igual o peor que antes y que solo se moverán por ella si les crea réditos políticos.pablo casado bandera torero_1_630x630

Sueño con una tauromaquia despolitizada. Donde uno de Vox y uno de Podemos puedan decir ¡Olé! a los cuatro vientos sin que nadie ni nada los marque. Sin que los complejos inunden las realidades. Donde salga el toro íntegro y el torero le pueda. Donde el asqueroso olor a naftalina se vaya de una vez para darle paso a la libertad. Solo así la fiesta podrá sobrevivir. De lo contrario, vayan aficionándose a otra cosa.

Fran Pérez @frantrapiotoros