CON LOS BRAZOS ABIERTOS

Con 20 actuaciones de luces en 2018, Paco Ureña es el matador de toros de la Región de Murcia que más ha toreado en la recién finalizada temporada. El de Lorca ha cortado 31 orejas y un rabo lidiando un total de 44 reses.

Sin duda, el 2018 quedará marcado por su tremendo infortunio en Albacete, donde la cornada que le propinó un toro de Alcurrucén en el globo ocular izquierdo, cuando lo recibía de capote, hizo que perdiera la visión de ese ojo para siempre. Todo un mazazo para la trayectoria intachable de un torero que ha conseguido ganarse el corazón de los aficionados por su autenticidad, verdad y valor demostrado frente al toro. Sus faenas son un dialogo entre la pureza y la gloria, entre la tragedia y la emoción. Un torero sin filtros, tal y como es. Esa transparencia, en tiempos donde es inusual, lo ha llevado a tener el reconocimiento unánime de los públicos y crítica especializada. En el propio sector es otra cosa, ya que esta temporada no es que haya sido muy bien tratado por las empresas.oreja

Tras lidiar toros en San Miguel de Allende y Guadalajara en México, su primera corrida de toros en España fue en uno de los mejores carteles de la feria de Fallas de Valencia. El día estaba para Ponce, pero Paco Ureña dejó una demostración de hombría delante de un Garcigrande complicadísimo que terminó por pegarle una voltereta fea y mandarlo a la enfermería. Debido a ese percance, el compromiso que tenía en Fitero (Navarra), no pudo cumplirlo.

Para colmo lo de Sevilla ya estaba en el aire. La empresa Pagés se atrevió a dejarlo fuera del serial abrileño sevillano, pese a que Ureña había cortado una oreja a un Victorino el año anterior y dos en 2016 el día del indulto del toro “Cobradiezmos”. Ureña exigió lo que le correspondía en los despachos, dos corridas de toros, ganadas a ley y con motivos suficientes para exigirlas, la de Victorino y otra, pero a Ramón Valencia y su equipo les pareció mucho.

Fuera de la Maestranza, Ureña se refugió en México donde toreó en Aguascalientes y Tlaquepaque. Dos festejo con poca repercusión porque contra la feria de abril de Sevilla es casi imposible competir. Además, hubo cambios en su equipo de apoderamiento en estas fechas. Juan Diego entró para ser su hombre de confianza y sustituir a Lionel Boison.ureña 2

El gran compromiso de la temporada llegó el día de San Isidro. Madrid, otra vez la madre del toreo. El destino quiso que le saliera un excelente toro del Puerto de San Lorenzo de nombre “Cuba II”. Que te salga un excelente toro en Madrid es un arma de doble filo. Se corre el peligro de que la gente tome partido por él y que la faena quede con menos decibelios que la embestida del toro. Ureña estuvo sensacional. Lo mejor, con la mano donde se gana los cortijos. Paco tiene una privilegiada izquierda. Aquí,  el de Lorca dio el pecho y ejecutó el toreo con largura, mano baja y rematando atrás. Así llegaron tremendos naturales en una faena que por lo que fuera no terminó de romper del todo. La espada, sin filo. Le privó de un trofeo. Trofeo que cortaría al segundo de su lote, tras otra demostración de valor esta vez coronada con una estocada entera.

Paco volvió a tocar con la yema de los dedos la Puerta Grande. Una Puerta grande que abriría Alejandro Talavante el día que lo sustituyó, ya que Paco sufrió un percance en el campo y tuvo que dejar pasar los compromisos de Nimes y la segunda tarde de Madrid para ser tratado de una lesión en la espalda.

Paco reapareció en la última corrida de la feria de San Isidro para estoquear la corrida de Victorino. Una tarde especialmente difícil porque todavía no se encontraba recuperado de su lesión en la espalda. Pese a eso Ureña casi le corta un trofeo al su primero del lote. Otra vez la espada no le funcionó.639ccd43-024e-482d-93db-e91e773f5f3f-1068x712

El triunfo volvió en Istres donde Ureña cuajó una de sus grandes tardes, delante de una corrida de Adolfo Martín. Cortó dos orejas al sexto de la tarde tras una obra cumbre por ambos pitones donde la ligazón, el ajuste y la expresión sobresalieron. Los naturales fueron estratosféricos y Francia se le rindió.

Un trofeo en Torrejón de Ardoz y otro en la feria de Hogueras de Alicante completaron un junio que debió terminar en Soria, pero el festejo de su feria de San Juan se suspendió por lluvia.urena44-U30888231141K4C--620x349@abc

En Burgos no hubo suerte y en Pamplona recibió una cornada al matar al segundo de su lote. Un toro de Puerto de San Lorenzo, también de nombre “Cuba”, como el de San Isidro. Con este toro Ureña estuvo con mucho aplomo, firme, buscando en todo momento la hondura habitual de su toreo. Al entrar a matar el toro lo alcanzó propinándole una herida de 15 cm en la parte interna del muslo derecho. Pamplona reconoció el pundonor del torero con un trofeo.

La tarde más destacada de la temporada llegó en Valencia al compás de la luna roja. El mano a mano con Román resultó ser un éxito. Fue una tarde sensacional del de Lorca que cuajó a un gran toro de Luis Algarra de nombre “Malospelos”, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Tres orejas, cortó en total en una tarde que pasará a la historia como una de las de más emoción de la plaza de toros de la calle de Xátiva.

Pese a cuajar uno de los mejores momentos taurinos del verano, Ureña estaba fuera de casi prácticamente todas las ferias de importancia. Cosas de un sector que prima los intereses en los despachos que lo conseguido en el ruedo. Hasta la feria de Málaga Ureña no se vistió con el chispeante. Aquí se topó el lorquino con una infame y mala corrida de Lagunajanda.

El 15 de agosto se vistió de goyesco en Bayona para lidiar reses de Antonio Bañuelos. Fue una corrida deslucida del ganadero burgalés pero Ureña estuvo firme y fue el único en cortar un trofeo en esa tarde. Agosto siguió con compromisos de poca importancia en las plazas de Alfaro y Cantalejo.

Por estar Román herido estoqueó cuatro toros en solitario en El Casar, ciudad donde reside. Un festejo amable y triunfal donde recibió el cariño de sus vecinos. Siguieron los festejos en plazas de tercera en Béjar y Cortegana.

La feria de Murcia fue el primer compromiso importante de septiembre. Paco literalmente pasó por encima de El Juli y José María Manzanares e impregno La Condomina de su verdad. Cumbre Ureña, que se llevó nada más y nada menos que cuatro orejas y se ganó con creces ser el gran triunfador de la feria.

La última de la temporada fue en Albacete. Donde pasó el desgraciado percance. Como si nada hubiera pasado. Mató a su toro, le pidió perdón a Pablo Lozano por no hacer como él quería y se fue a la enfermería. Una lección de vida en una plaza de toros. Una enseñanza de respeto, pese al dolor.

Tras varias operaciones y la afirmación médica de la pérdida de visión del ojo, ahora la faena está en el interior del torero.

Aquí en Murcia se dice eso de “que por nadie pase”. No debe ser plato de buen gusto. Hay que ser muy maduro para afrontar esta nueva situación. Poco a poco, porque la recuperación es lenta, Paco no va a dejar que su carrera taurina termine aquí.

El parte de su última revisión médica lo dice claro, “intentar reaparecer en los ruedos”. Lo esperamos. Todos. La Tauromaquia entera. Con los brazos abiertos. #FuerzaUreñaPaco Ureña

Fran Pérez @frantrapiotoros