UN ¡VIVA SANTACOLOMA! ENTRE “HECHICERO” Y “MONTAÑÉS” por Fran Pérez

“Hechicero” salió con la cara abajo de chiqueros, descolgado, dando señales evidentes de lo que después fue una gran certeza. Le perdonó la vida a Manuel Rodríguez que lo esperaba a portagayola y le puso en bandeja un triunfo que no llegó. Los movimientos del novillo erizaban la piel de los amantes del toro. Extraordinariamente bravo. Metió la cara abajo en el caballo y se empleó. Cada paso que daba era un ¡Viva santacoloma! Un oasis de casta en el desierto de la docilidad. En banderillas, galopó y no se lo puso fácil a los subalternos. Y en la muleta, un derroche de humillación y calidad por ambos pitones, pidiendo el carnet de profesional, pero entregándose de verdad. La pena es que esa entrega solo se pudo ver a medias, porque Manuel Rodríguez le enseñó el carnet y el novillo vio que tenía polvo de siete años sin usarlo y que se lo ofrecía con tembleque de nerviosismo que acabó por anularlo de la tarde. Decepcionante, sin duda, la tarde de este novillero, que quizá se fue a la escena demasiado pronto cuando el toreo llega cuando más relajado y natural estas. Algún muletazo suelto pegó, pero “Hechicero” fue el dueño y señor. Le pidieron la vuelta al ruedo, pero el presidente Pepe Vélez no la concedió, más que nada por generosidad al novillero que le vino grande ese tremendo manantial de bravura. La ovación al novillo se escuchó hasta en el santuario de la Virgen de la Esperanza.IMG_5064

Cuando todos pensábamos que iba a ser difícil igualar la bravura de ese toro, salió en tercer lugar “Montañés”. Otro sensacional novillo de Valdellán. Y con eso otra vez la alegría para todos los aficionados que estábamos allí. Nos tocó la lotería. La lotería de la emoción y de la importancia del principal protagonista del espectáculo. Su salida impetuosa se fusionó con las ganas y media docena de verónicas de Adrien Salenc. La plaza ya caldeaba, pero en el tercio de varas llegó el fuego sagrado de la emoción. Se arrancó el toro dos veces de largo a la cabalgadura del picador Esquivel, que ejecutó la suerte sobresalientemente. Eso se unió a la gran lidia que Salenc ofreció en este tercio, dándole las ventajas al toro y luciéndolo para el disfrute de todos. Y en la muleta, llegó una primera parte de la faena donde la rotundidad perdió el nombre para ir más allá, en series ligadísimas por el pitón derecho con pasajes y muletazos larguísimos que fueron coreados como si un gol de España en la final del Mundial fuera. Saltó el chispazo de la conjunción. Había equilibrio en la plaza. Una balanza que se decantó al final por “Montañés”, porque a Salenc se le desbarató un poco la faena al final y porque por la izquierda no hubo la misma rotundidad que por el pitón derecho. Le pidieron las dos orejas que el presidente dejó en una acertadamente, porque la estocada que dio fue defectuosa y premió al novillo con la vuelta al ruedo en el arrastre.IMG_5292

“Hechicero” y “Montañés” ¡Vaya dos novillos de Valdellán! Esta si es mi fiesta.

Y vaya novillero el francés Salenc. Todo un recital de ganas y esfuerzo. Cumbre. La manera de tirarse a matar al sexto, aunque la estocada se le fuera baja, fue la guinda a una actuación que de momento, huele a mata de arroz.

SI NO LO DIGO……..

No aciertan con la iluminación de la plaza. Reconozco que algo mejor se ve, pero sigue faltando más luminosidad. ¿Tanto cuesta poner una torreta con focos como en el estadio de fútbol que hay al lado de la Caverina? Para colmo, en el sexto se fue la luz. Y aquello pareció por un instante alguno de los festivales nocturnos que hacen en Colombia donde iluminan la plaza con velas, en este coso fue con flahs de los teléfonos móviles. Para la historia. La mejor luz fue la de la bravura y la de Salenc.

Fran Pérez @frantrapiotoros