GANADERÍA DE EDUARDO MARTÍN CILLERO: FIDELIDAD A SUS “ATANASIOS”

Continuamos nuestra andadura por el campo bravo español, alternando reportajes de ganaderías más conocidas junto a verdaderos descubrimientos como el que hoy les ofrecemos de la mano de nuestro colaborador Javier Salamanca.

Estamos en tiempos en los que se habla mucho de encastes mayoritarios, minoritarios y de ganaderías que cierran y pasan a mejor vida. Da uno vueltas por el campo charro y ve los kilómetros de dehesas que están vacías, donde en otros tiempos el ganado bravo andaba por ellas. Sangres que ya casi no existen y que están en algunos casos vivas en ganaderías modestas y fuera de los circuitos habituales. Los “Atanasios”, que fueron santo y seña de Salamanca, están bajo mínimos, y sus parientes los “Lisardos” lo mismo.

Pero no todo es lamentarse, hay que ver y seguir el trabajo de ciertas divisas modestas y que sin grandes pretensiones cuidan lo que tienen, luchan por ello y además lo defienden. Es el caso de Eduardo Martin Cillero, una divisa perteneciente a la Asociación fiel a su procedencia ATANASIA y que lamenta mucho que ya pocos tengan esta sangre, ya que a él y a su familia les gusta y les va bien. No lidian en festejos mayores (salvo casos muy excepecionales) y le sacan provecho, también es cierto que en su finca, de unas 300 hectáreas, hay manso también, pero eso ya lo tienen todos los ganaderos como apoyo.

Eduardo, que fue novillero en sus tiempos mozos y que debutó con caballos en Bilbao en el año 71, en un festejo organizado por el gran taurino que fue José Cruz, cuenta con el apoyo de sus hijas, a las cuales las gusta el campo, incluso una de ellas, Laura, también fue novillera.

Esta ganadería comenzó su andadura allá por 1959, cuando el suegro de Eduardo, Avelino Luengo, formó una ganadería con sus sobrinos. Al fallecer este se hizo cargo su viuda Lucia Vicente. En principio las reses que hubo fueron de procedencia “Saltillo”, vía Miguel Zaballos Casado y Ángel Tabernero de Miguel, que fueron sustituidas más adelante por otras de procedencia “Atanasio”, vía los hermanos Matías y Arturo Gallego Hernández, que compraron en los años 40 vacas directamente a Atanasio Fernández, algunas incluso aun con el hierro del Conde De la Corte. También se hizo una pequeña compra de reses de “Los Bayones”.

El ganadero tiene su mercado y le va bien con no muchas más vacas del centenar, además cuenta con un buen y gran aficionado como mayoral, el que fue novillero charro Rubén Blanco. Suerte a todos en esta y en temporadas venideras. Disfruten de esta completa fotogalería de 18 instantáneas tomadas recientemente en la ganadería:

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Ficha ganadera:

Pertenece a : Asociación de Ganaderías de Lidia

Propietario y representante: Eduardo Martin Cillero  Divisa:  Verde

Señal de oreja: Hendido en la derecha y puerta en la izquierda

Finca principal: ”Torrecilla de San Benito” en el término de San Pedro de Rozados (Salamanca)

Procedencia Actual: “Atanasio Fernández” vía  Hnos. Gallego Hernández

Mayoral: Rubén Blanco

 

Fotos y texto: Javier Salamanca