JUEVES SANTO por Fran Pérez

Por aquel entonces muchos creíamos en la fuerza de lo imposible. En alguien que venía a remover el sistema establecido y a decir que otra manera de congregar a los públicos, de impulsar la fe y de revitalizar la obra que un día pensó el rondeño Francisco Romero, era posible. Su palabra en la arena, verdadera y cabal, caló en el corazón de los que nos sentíamos vacíos, y como el pueblo hebreo, fuimos a aclamarle un domingo de marzo que desgraciadamente convirtió en lanzas las palmas y olivos.781fc2ee545114cc28c9718d68abf8e4

Aquel día sentía que debía estar allí, aunque la familia no lo comprendiera. Equilibrar la balanza entre lo taurino y lo familiar es un reto al alcance de pocos. Pero cuando te llama Dios, hay que ir. Entre mis ganas y las de Pedro, un loco hermano aún más loco que el que les escribe, nos plantamos allí con 459 Kilómetros a las espaldas. Nos acompañó Diego, casi consternado por dejarse su Semana Santa. Pero ahora Diego, sabedor de la historia, sabe que fue testigo de otra pasión. No la contaran los fieles en congregación pero la guardaran veinticuatro mil almas en sus vivencias. Y como la de Jerusalén, será recordada por siempre como uno de los hechos más destacados de la tauromaquia.

Madrid de escenario y Las Ventas la casa del Mesías. Pero los milagros no ocurren siempre. El toro no es una ciencia exacta y la mente tampoco. Y ante el infortunio, los sumos sacerdotes de la fiesta frotándose las manos. La debilidad del enemigo era el mejor momento para que su poder no fuera amenazado más. Soliviantaron al son del ¡Crucifícalo! Y como Pilato, la opinión taurina dio a elegir. ¿Barrabás o Fandiño? Que ilusos fuimos.Fandiño.-Encerrona-en-Las-Ventas.-28-III-2015

Unos años después, una tarde en Francia nos dejó helados. Un pitón con cruz y calvario. Una esponja de vinagre en la garganta de los taurinos. Como lo que pasó en el Gólgota, muchos se partieron en dos como el velo del templo. Y las negaciones se convirtieron en lágrimas y minutos de silencio mientras salía la procesión de las gafas negras en Orduña y las palabras del Centurión se hacían cada vez más palpables ¡Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios! (Verdaderamente fuimos muy injustos con Iván)

images (1)La casualidad ha hecho que en este primer año de su marcha la fecha de aquel 29 de marzo, día de su pasión en Madrid, caiga en Jueves Santo. La vida otra vez nos enseña que hay muchos Mesías en nuestro camino sin trono ni nazarenos merecedores de una vela, de una oración o de una saeta sevillana como clarín que rompe el silencio. Luchadores que llevan la cruz a cuestas de lo que más quieres. Iván se puso en el camino de la tauromaquia para engrandecerla. Esa Biblia de su apóstol Néstor es la prueba fehaciente.

Una levantá por él.

“Tos por igual, ¡valientes!”

#FestivalporFandiñoenLasVentasYa

Fran Pérez @frantrapiotoros