VALENTÍN, EL SEGUNDO TORERO QUE LA CONDOMINA DOCTORÓ Y QUE UN BALAZO SE LO LLEVÓ

107695643Nadie podía pensar, ni mucho menos, el día que tomó la alternativa, la segunda que se daba en el bello coso de La Condomina, concretamente el día 8 de septiembre de 1900, Antonio Olmedo y Vázquez, “Valentín”, que una vez retirado de los ruedos, donde su vida corría peligro permanentemente, que seria, asesinado en su pueblo por Manuel Santos de un balazo en una pelea. Pero así ocurrió.04611e5db7bdacf3a19906033be7f1e3--murcia-antique

Que el doctorado se celebrara en Murcia, no fue fruto del destino, se debió a que su apoderado D. Manuel Acedo, era murciano de nacimiento y quiso que su tierra fuera la que alumbrara a su pupilo, como matador de toros. La ceremonia de la alternativa de Valentín tuvo en Murcia categoría de acontecimiento taurino, pues actuó de maestro de ceremonias don Luis Mazzantini y Eguía, que le cedió el toro de nombre “Portugués” y de testigo Joaquín Navarro y Castillo, «Quinito». El nuevo doctor no estuvo afortunado con el estoque, pues pinchó mucho y mal.

Recordemos el momento de su doctorado, mediante el periódico Heraldo de Murcia del 9 de septiembre de 1900:

               —-Primer toro: Portugués, Castaño, bragao, número 60, cornicorto,  Valentín, le saluda con varios lances. El toro se muestra noble, aunque no de gran bravura. Se inaugura en varas con una recargando, de la que sale un piquero para la enfermería. Toma cuatro puyazos más y despena dos caballos. Los espadas se lucen en quites. Leal y Maera Chico le colocan cuatro buenos pares.Captura de pantalla (44)

Luego D. Luis, todo emocionado, presenta los trastos de matar, a Valentín y le dice, según el simpático Martín el Estanquero, lo siguiente: ///Serás siempre amigo fiel, mata pronto y sin jindama, a ver si alcanzas la fama del difunto Lagartijo. A lo cual le contestó el muchacho, según dice Martin: Permita el divino cielo que la espada que me da, suelte tales estocadas que recuerden a Frascuelo.///

Pues nada, ni recordaron a Frascuelo ni Cristo que lo fundó. Valentín, que se ataviaba de grana y oro, dio al de Hernández cinco pases ceñidos y pincha sin soltar. Luego va a pinchar y le quita el toro don Luis con mucha pupila. Pincha por fin y coge hueso. Luego otro pinchazo hondo, sin que el toro haga por el diestro. Media estocada que escupe el toro; una estocada en corto, dando tablas, y saliendo embrocado; y finalmente un descabello, después de varios intentos. El público respetuoso con el simpático debutante.—

El día 20 de junio de 1901 se la confirmó en Madrid con ganado de Palha, en un mano a mano junto a Antonio Fuentes y Zurita. (En Murcia se lidiaron toros de don Esteban Hernández, anteriormente del Conde de la Patilla). El diestro doctorado en La Condomina nació en Alcalá del Río (Sevilla), precisamente en este pueblo también vino al mundo el famoso Antonio Reverte, en 1874, el mismo año de la inauguración de la plaza vieja de Madrid, la de la carretera de Aragón. 

El citado Reverte, que era su tío, lo tomó bajo su protección, y se presentó por primera vez en Burguillos (Sevilla) y luego en la plaza de su pueblo, donde mató un toro de Arribas entre el entusiasmo de sus paisanos, que vieron en el a un muchacho valiente que no se asustaba ante los astados.

En la Maestranza de Sevilla debutó el 15 de junio de 1897, alternando con “Pepe-Hillo” y “Guerrerito”, y el 2 de febrero del siguiente año hizo su presentación en la plaza vieja madrileña, lidiando novillos del duque de Veragua, en unión de “Jerezano” (años después, Jerezano tuvo el honor de ser padrino del genial Rodolfo Gaona) y del espléndido torero sevillano Ricardo Torres “Bombita chico”, y el primer astado que estoqueó se llamaba “Mallorquino” y era de pelaje negro. A los madrileños les llamó la atención su pasmosa serenidad, y este triunfo obtenido en la plaza citada hizo que las empresas contaran con el diestro de Alcalá del Río y lo incluyeran en sus combinaciones, por lo que en los años 1898 a 1900 fue de los novilleros que más contratas tuvo, pero que dejó muchas sin cumplir porque sufría muchos percances.

Captura de pantalla (41)Antonio Olmedo y Vázquez, “Valentín”, fue un torero valentísimo y gozo de justa fama. Hubiera llegado muy lejos en su carrera taurina, de no haber sido muy castigado por sus oponentes. Una de las fallas más importantes de Valentín, era lo despacio que hacía la suerte de matar, la mayoría de veces se olvidaba de salir de la suerte con prontitud y por este motivo fue cogido infinidad de veces, esto le hizo perder muchos festejos, oportunamente contratados.

No tuvo mucho éxito en su confirmación de Madrid, y por la falta de contratas, marchó a tierras americanas, logrando mucho cartel en México y Perú. De regreso definitivamente a España en 1913 tomó parte en el citado año en dos corridas, en Carabanchel, el 15 de junio con “Corchaito” y “Segurita”, lidiándose 5 toros de don Félix Gómez y uno, el cuarto, de Olea, que le dio un cornalón en el muslo derecho a la hora de matar. Y en Lorca, esta fue la última corrida de toros en la que actuó, fue el 21 de septiembre del citado 1913 alternando con Chiquito de Begoña y Malla, lidiándose ganado del señor López Quijano. Al lancear al primero fue cogido, por lo que no pudo estoquear ninguno y después de esta corrida ya no se puso nunca más el vestido de torear.

Se cuenta la anécdota, que en la tarde que iba a actuar en Murcia, unos periodistas le visitaron en la pensión donde se hospedaba Valentín, uno de los visitantes le puso de manifiesto el peligro de la profesión de torero, a lo que el diestro respondió: ///Más que a los toros hay que tenerle miedo a algunas personas///. Y como si fuera una premonición, no fue un toro el que le quitó la vida.

Captura de pantalla (40)Este valiente diestro sevillano que tantas pruebas de valor diera en su primera época y que luego se le fue por los boquetes de las heridas recibidas, murió el día primero de enero de 1914, cuando aún no había cumplido los cuarenta años, en Alcalá del Río, su tierra, a consecuencia de un tiro que recibió en una riña con un paisano suyo.

El periódico La correspondencia de España, contaba el suceso así:

        —Del vecino pueblo de Alcalá del Rio comunican la noticia de haber ocurrido la noche pasada un suceso sangriento, del que han resultado un muerto y un herido grave. En una taberna del citado pueblo se encontraba el matador de toros Antonio Olmedo Valentín, en unión de varios amigos, corriendo una juerga. Entró en el establecimiento Manuel Santos Mijares, quien se agregó a la reunión amistosamente. Poco después entre Antonio Olmedo y citado Santos se promovió un altercado, (dicen que el motivo fueron los celos) y tras de cruzarse varios insultos, salieron ambos desafiados a la calle. Al poco rato sonaron tres disparos, que fueron hechos por Santos contra su adversario. Uno de los proyectiles penetró en el pecho del torero, dejándole moribundo. Trasladado rápidamente el herido a su domicilio, en el falleció a los breves momentos.

Enterado del sangriento suceso, un individuo apodado “Porrito”, Íntimo amigo del muerto, cogió una escopeta y se dirigió al domicilio del agresor. Llamó a la puerta y salió a abrir el hermano de Manuel Santos, y creyendo “Porrito” que era el agresor le hizo un disparo a bocajarro, dejándole gravemente herido. La Guardia Civil detuvo poco después al matador de Antonio Olmedo. Se hacen diligencias para la captura de “Porrito”.

Y esta es la triste historia de Antonio Olmedo “Valentín”, un torero muy ligado a Murcia y que por esos avatares de la vida, una riña se lo llevo al otro mundo.

                                                                                                                  Por  @julianhibanez