EL SOL SIN ESPADA (Nimes, crónica de la última de la feria de la Vendimia)

Dispar de juego fue la corrida de Fuente Ymbro que cerraba la feria de la vendimia de Nimes. Los de Ricardo Gallardo, de buena presencia, no dieron el juego deseado, aunque los dos últimos toros sí tuvieron posibilidades para el triunfo, pero ninguno de ellos tuvo la fortuna de caer en el lote del torero con más sol de la tarde.
Con la tarde plomiza en lo climatológico, también se notó frialdad en los tendidos del Coliseo Romano que ocupaban en poco más de un tercio los aficionados. El único que les hizo irse al calor fue el lorquino Paco Ureña que trenzaba su último paseíllo de la temporada en Francia con la vista puesta en la traca final de temporada en España con los fuertes compromisos de Madrid y Zaragoza.DJ8FjDvW0AEs1yu
Ureña fue todo corazón. Ante la adversidad de un mal lote, se hizo el dueño y señor de la tarde por su gran concepto y manera de enfrentarse a los toros. El primero, fue un animal complicado con el que el torero estuvo inteligente y valiente delante de las complicaciones de un toro que amenazaba con echárselo a los lomos. Tiró de oficio sacando muletazos que eran impensables y que calaron hondo en los tendidos. Recetó una estocada entera, un tanto desprendida, que hizo que el toro rodara y se le pidió una oreja que la presidencia técnicas del festejo no consideró otorgar. Saludó Ureña una ovación desde el tercio.DJ8FkbpWAAAeTSwDJ8FjrnXoAA76LxDJ8FlJ9XoAIL_co
El cuarto, de similares condiciones que su primero del lote, no dio opciones para que el lorquino sacara el buen toreo que lleva dentro. Fue una faena para la entrega y la bragueta en la que el torero se cruzó como si el toro fuera bueno y sacó muletazos por ambos pitones de verdadero mérito. Se la jugó pegándose un arrimón tremendo que provocó las emociones más fuertes de la tarde que desembocaron en éxtasis tras un soberano pase de pecho. La espada no le funcionó en esta ocasión y se conformó con una ovación con saludos.DJ8UqGvX0AEsWjJ
Tarde gris, como el traje que lucía, la del mexicano Joselito Adame que no destaco especialmente. Le costó entender al rebrincado segundo al que al final del trasteo consiguió dar un muletazo estimable. Tras estocada y descabello escuchó silencio. Mejor estuvo con el quinto, el mejor toro del encierro de Fuente Ymbro, al que logró entender por el pitón derecho en un trasteo poderoso y falto de ajuste, y no lo vio por el izquierdo donde el animal también respondía, dejando a los aficionados con ganas de ver naturales. Fue faena más de intenciones que de sentimiento y el público francés no terminó de entregarse. Tras un espadazo saludó una ovación.
Juan del Álamo estuvo voluntarioso con el débil tercero en una labor de enfermero que no tuvo eco. Tras un pinchazo escuchó silencio. El sexto, otro toro bueno de Fuente Ymbro, llegó con poder y exigencia a la muleta del salmantino que dejó garra y valor pero al que le faltó reposo para que la faena tomara vuelo. Falló con la espada y fue silenciado.

Ficha:
Plaza de toros de Nimes, Francia. Última de la feria de la Vendimia. Corrida de toros. Domingo 17 de septiembre.
Seis toros de Fuente Ymbro, de juego desigual. Los mejores 5º y 6º.
Paco Ureña, ovación y ovación.
Joselito Adame, silencio y ovación tras aviso.
Juan del Álamo, silencio y silencio.
Entrada: Un tercio
Fran Pérez @frantrapiotoros
Fotos: Emilio Méndez para Cultoro y ElMuletazo.com