DE GUERRERO A GUERRERO (Puerta Grande para Paco Ureña en Guadalajara)

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En la Guadalajara que acogió a Iván Fandiño para forjarse en ese gran guerrero al que todos nos cuesta creer que ahora luche en el cielo, otro guerrero de la vida, con muñeca privilegiada de cante grande y trazo divino ha tenido el privilegio de inaugurar la puerta grande que tiene el nombre del gran batallador vasco.

No podía ser otro que Paco Ureña.  Fandiño y el lorquino, o como buscarse la vida marchándote de tu tierra a sabiendas que afuera tienes más oportunidades de poder hacer el sueño realidad. Uno de Orduña a Guadalajara. Otro de Lorca a Madrid. Dos carreras paralelas separadas por un maldito accidente. A buen seguro, hoy, en el coso de las cruces, Iván aplaudió la increíble forma de torear del murciano al tercero de la tarde. Encajada la cintura, en muletazos que empezaban en Finisterre y acababan en cabo de Palos. De principio a fin. Un viaje hacía la torería con la gasolina del favor de la afición y el empuje de la naturalidad encamada con el ajuste. Con una simple embestida este torero hace que el aficionado se embarque en ese crucero hacia la emoción, al que llamaron toreo. Y si el toreo se mezcla con espadazos, como ahora los da Ureña, los triunfos caen a golpe cantado. Una oreja del tercero y otra de sexto por la otra versión torera. La de arrimarse y ponerse delante de los toros con eso que se llama valor y que se acumula en la entrepierna. No darse por vencido ante la adversidad y terminar saliendo triunfante.

Y la racha sigue. Murcia, Albacete y Guadalajara. Un septiembre sostenido en sol mayor que debe seguir irradiando luz en Nimes y en el gran compromiso del 1 de octubre en la plaza de toros Monumental de las Ventas de Madrid donde ya toca una coronación de un trabajador humilde que ha llevado el toreo a los altares.

Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos: Coso de Las Cruces