EL FOCO DE LA 2ª DE LA FERIA DE CALASPARRA: “FRESCURA”

A FOCOAntes de que fuera presentada la feria el arroz me comentaron desde Alicante que el joven Jorge Rico decía estar contratado para la feria de Calasparra a sus más allegados. Muchos no daban crédito a tal afirmación. Pensaban que no era su momento. Y es que su corta carrera no necesitaba precipitarse al vacío de la exigencia de una feria como la del Arroz cuando no se sabe a ciencia cierta el colchón que te puede parar el golpe. Cuando lo vieron anunciado se echaron las manos a la cabeza. Que si no está, que si está muy verde…….

Pero contra el pronóstico Jorge le echó ganas e ilusión. A sabiendas que estaba en una situación difícil, prefirió el reto que el sofá de casa. Cosa que le honra.

Decía mi abuela que el que cierne y amasa de todo le pasa, pero el que no hace nada no le puede pasar nada. Jorge aceptó el reto y esta vida siempre tienen una sonrisa para los valientes. Tiró hacia delante y le pasó lo mejor que le puede pasar a un torero, triunfar y encima que te pongan bien. De estar verde a casi tocar la espiga de oro con los dedos. Queda mucha feria pero su reveladora actuación ha calado en la Caverina. Tanto, que su nombre ya se exige para las sustituciones del miércoles y viernes.IMG_0149

Por encima del triunfo también está la frescura. Se ha merendado al primero y al segundo del escalafón. Este novillero me recuerda a Román. Contagia los tendidos de juventud en una época encorsetada de la tauromaquia donde los novilleros parecen abuelos. Juventud para la juventud.

Es justo decir que tuvo el mejor lote. Ese burraquito de Villamarta de nombre “Jerezoso” al que le ha cortado las dos orejas era un huevo de chocolate. Dentro llevaba un regalo. De los gordos e importantes. Ojalá le sirva.

Venga, sé que están esperando el puyazito, que sería de mis escrituras sin eso. Si la feria quiere mantener el nivel y la expectación suscitada dentro y fuera de Calasparra hay que cuidar el toro. En la desigual novillada de Villamarta salió un ejemplar impropio, el segundo. Y ya no es que fuera una sardina, es que sus defensas olían a pescado podrido.

Fran Pérez @frantrapiotoros

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