El foco de la 1ª de la feria de Calasparra: “Iluminación”

A FOCOComo una banda de música que toca sentida y pausada fue el segundo de Monteviejo. Un “Pasodoble” al compás de los que toca la banda de Miraflores y Gibraljaire de Málaga. Un novillo de bandera al que las fuerzas no le acompañaron pero que dejó embestidas en La Caverina para bordar el toreo. Si había que darle la vuelta al ruedo a un novillo este era el principal candidato. La manera de arrancarse de largo y llevar la cara colocada para que el torero ejecutara el pase era pura magia. Su fijeza y su juego de bravura con el rabo, una alegría para el aficionado. Lo extraño es que se la dieron al tercero cuando nadie la pedía. Y es que el palco, como la iluminación de la plaza, parecía estar con la luz apagada en la primera de feria.

Si bueno fue el segundo, feo de solemnidad fue el sobrero de Santa Teresa que salió en sexto lugar. Un buey de las carretas del Rocío que desde su salida ya iba diciendo lo malo que era. Más o menos como la iluminación de la plaza.IMG_9147

Y ya que hablamos de iluminación, faltaron vatios en la faena de David Fernández al segundo. Cuando los trenes pasan y se sabe que se tiene el billete para subirse a ellos, uno no se puede quedar parado en el andén. Hay que subirse y enseñárselo al revisor. Hubo voluntad del de Cehegín y momentos de nivel como una tanda con la mano derecha en la que consiguió la conjunción con el buen animal de Monteviejo, luego todo fue como los dientes de las sierras, un arriba y abajo continuo que no se estabilizó y la sensación de querer más en un tendido que estaba deseoso de que David encontrara el punto templado al trasteo. La oreja fue de toda justicia. Pero el toro se fue al desolladero con otra que todos hubiéramos querido ver en las manos del valiente ceheginero. Los electricistas me entenderán, nos quedamos en luz de 125 cuando el aparato pedía 220.

Fran Pérez @frantrapiotoros