SER ÚNICO (Ciudad Real, 19 Agosto) Ureña por la Puerta Grande

f620x350-104632_135650_15Lo único, lo especial, lo que no se puede reproducir porque no hay copia de ello marca siempre la diferencia. En cuanto a la bravura se refiere, los toros de Victorino Martín la marcan. Gran corrida de toros la envida desde las Tiesas de Santa María hasta Ciudad Real. Un encierro con un toro de vuelta al ruedo y otros tantos para poder cortarles las orejas si se les hacían las cosas bien. Fue el segundo, de nombre “Jaquetón” un toro de bandera. Bravo y a más, tuvo embestidas humilladas y con motor que reconciliaron con el toro bravo en tiempos donde al protagonista de la fiesta se le trata como al menos importante. Fue dos veces al caballo con alegría derribando en la primera ocasión y fue a más en banderillas para terminar haciendo surcos con el hocico en el albero de la plaza ciudadrealeña. La vuelta al ruedo al animal era clara.

Si los toros de Victorino son distintos, resucitadores y especiales, el toreo de Paco Ureña va de la mano con ellos. Con el peor lote del encierro cárdeno extremeño, el de Lorca dibujó el toreo igual que cuando Picasso cogía el pincel y lo dejaba torear sobre el lienzo. Obra cumbre al natural con el cuarto. Un animal noble y faltó de chispa con el que Ureña expuso para terminar dando tandas de naturales donde lo infinito de la emoción toreadora queda pequeño. Sus muñecas rezuman la magia. La magia que hace que los aficionados vuelvan a las plazas presos de la verdad de la fiesta. Pinchó a este toro antes de darle un espadazo y el puntillero lo levantó cuando intentaba terminar de atronarlo. Dicha situación frenó la petición de la segunda oreja pero la obra queda ya en la retina de los que aman la fiesta de los toros como algo para emocionarse y no ir a comerse la merienda.

Al primero le recetó temple y suavidad que era la medicina que el terciado toro de Victorino pedía. Corto de viaje, el torero fue poco a poco haciendo al toro para terminar sacando otra vez naturales de gran expresión. Siempre genialmente bien colocado Ureña sacó el fondo escondido del toro y terminó cortándole una oreja tras una estocada arriba que ya parece estar engrasada para romper de una vez las grandes puertas de las mejores plazas del toreo mundial.

Con el mejor lote, Daniel Luque estuvo correcto cuando pudo estar genial. Siempre con buen tono en el manejo del capote, se quedó a medias tintas con el gran toro segundo premiado con la vuelta al ruedo. Luque muy al hilo, no quiso buscar la verdad y se quedó en la facilidad. Pese a todo, el de Gerena gustó al público que tras una estocada lo premió con dos orejas. Otras dos pudo cortarle al quinto. Estuvo mejor aquí el toreo con un toro más difícil. Aquí se curró más el trasteo dejando momentos destacables por ambos pitones que no inspirarán poemas pero que tras un bajonazo infame le valió para cortar otra oreja.

A Fernando Tendero le vino grande la tarde. Se dejó sin torear el buen tercero. Otro animal de gran embestida con pitón izquierdo para consagrarse. Pero todo quedó en una faena voluntariosa que no estuvo a la altura superior del animal de Victorino. Falló con la espada y se dio una vuelta al ruedo.

El sexto se dejó muy mucho y Fernando volvió a estar voluntarioso pero sin tomar cotas altas que lo saquen de su difícil situación. La espada no le funcionó y escuchó silencio. Un silencio que a la vez se partía con esa canción del italiano Nek. Bravura y Pureza. SER ÚNICO.

Ficha:

Plaza de toros de Ciudad Real. Segunda de la feria del Prado. Corrida de toros. Sábado 19 de Agosto de 2017.

Seis toros de Victorino Martín, de buen juego. Nobles, exigentes y encastados. El 2º, de nombre “Jaquetón” premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, gran toro.

Paco Ureña, oreja y oreja.

Daniel Luque, dos orejas y oreja.

Fernando Tendero, vuelta al ruedo y silencio.

Entrada: Media plaza.

Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos: Iván Rodríguez Vídeo: Cultoro Tv

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