Rafaelillo se justifica en Madrid por lo criminal ante un petardo de Miura

rafaelillo portada

Comparecía el murciano Rafaelillo en la última de San Isidro, segunda para él, con la esperanza puesta en que alguno de los toros del mítico hierro de Miura le permitiese demostrar que puede con ellos como nadie en los últimos años. Se jugó la vida de verdad ante un cuarto peligroso tras quedar inédito con el “suavón” primero, impropio del mítico hierro. Justificó el merecido sitio del que dispone en la primera plaza del mundo, que ya es bastante con los Miuras que le correspondieron en suerte.

 Junto a él Eduardo Dávila Miura, que reaparecía en Madrid y que no pudo matar ningún toro del hierro familiar al ser devueltos los de su lote. Tuvo dos sobreros de puerta grande que no aproechó. Cerraba el cartel Rubén Pinar, en el mejor momento de su carrera y que quedó inédito. Desde Las Ventas reproducimos como lo ha contado “toro a toro” Javier Fernández-Caballero para El Muletazo y Cultoro, así como las fotografías de Luis Sánchez Olmedo.

rafaelillo dos

“Laneto” llevaba por nombre el primero de la tarde, un cárdeno bragado meano axiblanco nacido en febrero de 2013 con un peso de 527 kilos. Con nobleza cogió el toro el capote de Rafaelillo, que le pudo dar un par de verónicas con gusto. Juan José Esquivel le recetó una primera vara en la que el toro pecó de falta de fuerzas, a pesar de que le dio buen trato en este primer encuentro. Leve fue el segundo palo, cambiando el presidente el tercio. José Mora lidió al toro, que le cortó a Álvaro Oliver en banderillas pero que no se volvió a caer. Sobándole fue el inicio de faena de Rafaelillo, que logró acompasar a su muleta el ritmo y la nobleza que presentaba el animal de Zahariche. Buenas series tuvo la siguiente tanda por el derecho, especialmente un derechazo abandonado; obligándole más fue el siguiente compás, dejándole la muleta abajo. Le faltó la chispa final en el final de la faena, matando Rafael de media agarrada y descabello. Silencio.

rafaelillo tres y es el primero

“Africano” llevaba por nombre el segundo, con 543 kilos de peso, negro entrepelado listón bragado salpicado meano girón y axiblanco, número 21, toro de la reaparición de Eduardo Dávila Miura. No estaba sobrado de fuerzas en el primer puyazo, perdiendo las manos el animal ante las evidentes protestas del respetable. Muy justo de fuerzas, hizo ademán de humillar en el capote lidiador de Vicente Varela. Miguel Martín entró en primer lugar, no pudiendo el segundo par el tercero algecireño Francisco Javier Sánchez Araujo porque cayó de nuevo el toro y el presidente lo cambió. De Buenavista era el sobrero, un auténtico toro serio de 580 kilos de peso. De nuevo Agustín Navarro picó a un toro que se dejó pegar en el primer puyazo, en el que se le dio lo suyo. Se durmió en el segundo puyazo, que también recibió lo suyo. Consiguió verle el aire Eduardo para sonsacarle varios compases por la mano derecha con gusto y calado en Madrid. Mató de estocada que lo dejó sin puntilla.

“Zahonero”, número 55, con 557 kilos era el tercero de la tarde, que fue protestado de salida, muy justo de presencia para Madrid. Impresentable el animal para este ruedo. Agustín Moreno picó a un toro que perdió las manos a la salida del caballo, siendo efectivos posteriormente en el tercio de banderillas José Aponte “Candelas” y José Antonio Prestel ante la lidia buena de Ramón Moya, siendo muy protestado por su falta de fuerzas el toro en estos tercios. Desarrolló el toro durante la faena, que sabía perfectamente dónde estaba pinar en todo momento. Exposición con poco eco en el tendido dejó el torero albaceteño, que se cruzó entre los pitones del animal. No pudo hacer nada con lucimiento, sino matarlo con dignidad.

“Torrija”, con 606 kilos, cárdeno, nacido en febrero de 2012 era el cuarto de la tarde, segundo del lote de Rafaelillo, toro más hecho y cuajado que sus hermanos al que recibió con un farol de rodillas para ponerse directamente a torear de rodillas a la verónica y, ya erguido, conectar con la afición ante su desparpajo capotero. Tras un tercio de varas en el que el toro no ilusionó. Bien clavaron los hombres de plata ante una lidia en la que el toro soltó mucho la cara arriba. Al público fue el brindis de Rafaelillo, que comenzó domeñando a un toro al que le dio distancia. En el sitio se puso en la primera tanda a diestras, pero le pegó tarrascadas en los siguientes compases. En un momento de peligro, el toro lo cogió por la pantorrilla, reponiéndose Rubio ya sin chaquetilla para seguir haciéndole frente al animal. No le ayudó nada en el final de la faena, con el torero herido, matando de estocada. Ovación.rafaelillo uno

“Listonero”, cárdeno bragado meano y axiblanco era el quinto de la tarde, herrado con el número 39, nacido en marzo de 2013 con un peso de 554 kilos. Se derrumbó en el caballo de Alfonso Doblado, por lo que fue devuelto por el segundo sobrero de El Ventorrillo. Colorado chorreado en verdugo, girón y axiblanco era el sobrero, toro serio, astifino, nacido en enero de 2013, con cuatro años, con 590 kilos y herrado con el número 26. Sin terminar de humillar ni empujar y echando la cara arriba entró en el primer puyazo al caballo de Alfonso Doblado, además manseando el de Fidel San Román. No le ayudó a los hombres de plata en banderillas el toro. Lidió Miguel Martín –que le sopló sin obligarle cuatro capotazos extraordinarios- y clavaron Vicente Varela y Francisco Javier Sánchez Araujo, echándoles la cara arriba el toro en el momento del embroque. Al público fue el brindis de Dávila Miura, que en torero volvió a hacer disfrutar y rugir Madrid con una técnica soberana en una buena tanda a diestras. Los toques suaves hicieron que se gustase Dávila también al natural, sólo manchados por las caídas por falta de fuerza. La ausencia de toques bruscos fue clave para encontrarse. Por ayudados fue el final, pinchando en el primer encuentro y dejando una casi entera a la segunda. Ovación con división de opiniones.

“Escogido”, de Miura, fue el último toro de la Feria de San Isidro, un animal cárdeno coletero axiblanco marcado con el número 28, nacido en enero de 2013 y con 605 kilos de peso. Joaquín López administró un primer puyazo a un toro dormido en el peto, perdiendo las manos a la salida de la suerte. Sólo un palo pudo dejar Ramón Moya, clavando José Antonio Prestel en segundo lugar ante la lidia de José Aponte “Candelas”. Duro lote, pues este toro tampoco le prestó opciones.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas. Última de la feria de San Isidro. Corrida de toros. Casi lleno. 22560 espectadores.

Rafaelillo, silencio y ovación.

Dávila Miura, silencio y ovación con división.

Rubén Pinar, silencio y silencio.

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