Solidaridad, Fiesta y Olvido (Murcia, crónica festival AECC, 2 abril)

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Qué grande es Murcia. Al grito de la solidaridad no hay nadie como los murcianos. Entradón en La Condomina para presenciar el vigésimo tercer festival a beneficio de la Asociación Española contra el Cáncer. Y fiesta. A la hora de la fiesta, tampoco hay nadie como los murcianos, para bien de los toreros y de la causa, que tocaba, luego en septiembre, la cosa habrá que encauzarla, si la plaza de Murcia quiere seguir teniendo algo de respeto entre la afición a los toros.

Los murcianos también son olvidadizos. Alguna cosa mala tenían que tener. Hoy era el primer paseíllo en esa plaza sin alguien que la llevaba muy dentro. Tan dentro, que en cada palabra que decía y en cada letra que escribía, rezuma amor por ella. Permitidme la licencia, pero desde estas líneas yo si guardo un minuto de silencio por Antonio González Barnés.

Solidaridad, fiesta y olvido. Ese es el titular de la tarde.

Tarde que abrió el caballero rejoneador Sergio Galán ante un manso y flojo novillito de la ganadería de Los Espartales. Galán, animoso y desacertado con el rejón de castigo, dio ración de doma delante de un animal que producía pena. Sé que es un festival y aquí se levanta la mano, pero una cosa es eso y otra reírse del animalito en su cara cuando no podía ni con su alma. Luego nos quejamos de las dos antis que hacen el ridículo en la puerta increpando a 12.000 personas que ejercen su libertad, pero estas escenas hay que evitarlas si queremos seguir siendo 12.000. Sergio, tras acertar con la hoja de peral y echar pie a tierra para descabellar, fue premiado con una oreja que abría el marcador amable de la tarde.

Como no podía ser de otra manera, Pepín Liria, como fue, es y será típico en él, se fue a recibir a su novillo a la puerta de chiqueros. Fue un momento de emoción dónde el torero expuso a pesar de que se notó que los años no pasan en balde. La plaza fue un clamor que se fue viniendo a menos en la muleta. Fue este novillo de “El Freixo” un excelente animal con el que el maestro de Cehegín estuvo bullicioso y de cara a la galería. Le dio Pepín fiesta por ambos pitones para rematar la faena de una estocada entera poco efectiva que necesitaba del uso del verduguillo. Para no dejar el premio mermado, por un posible fallo con él, Pepín dejó que el toro se fuera consumiendo poco a poco, unos instantes poco agradables que le fueron recriminados por el público. El toro al final dobló y el premio deseado llegó a sus manos. Dos orejas y vuelta al ruedo recibiendo el cariño de su feudo.

“El Fandi” dejó buenos pasajes con la muleta ante su buen oponente de “El Freixo”. Fue un trasteo con dos partes. Una en la que pareció que el torero intentaba hacer las cosas bien y torear, y la otra donde sacó su típico repertorio de manta que tanto llega al público. Fue en la segunda parte donde se ganó los máximos trofeos. Y en las banderillas, donde a pesar de llevar tantos años, sigue sorprendiendo al agradecido espectador murciano, que no le dio el toro entero tras una estocada efectiva con derrame, porque sólo se pueden dar las orejas y el rabo.

Cayetano, ante un animal con menos calidad pero también con movilidad, dejó evidencia clara de su buen corte pero de su escasa técnica. Suerte tiene de ir bien cuidado, porque este torero delante de animales con dificultades nos puede hacer pasar un mal rato. Hoy era día de escuchar lindezas de las buenas mujeres que llenaban el tendido. Tras entrar a matar como un novillero inexperto, cortó una oreja.

El peor novillo del encierro fue para Paco Ureña. El de Lorca poco pudo hacer con una animal parado, y brusco con el que lo intentó todo para dejar ese toreo clásico y que no pasa de moda que hace resucitar aficiones. Expuso ante el novillo y sacó agua de un pozo seco. Llamó especial atención el silencio de la banda de música de la plaza, que había tocado en los toros anteriores sin que nadie se lo pidiera. Aquí fue el público el que la tuvo que arrancar porque había algo que la estaba gripando. Cosas extrañas de esta plaza. Como la insistencia, tras estocada desprendida, del público para que le fueran concedidas a Paco Ureña las dos orejas y la negativa del palco presidencial de dar la segunda. Iker Jiménez y Carmen Porter tienen filón aquí.

López Simón cortó dos orejas al buen sexto en una faena donde, como es habitual en él, nunca le bajó la mano. Trasteo lineal, con la banda tocando desde el minuto 0, y con el desajuste y más cantidad de pases que calidad en ellos del torero de Barajas. Como la cosa iba de regalos, a López Simón también le echaron dos orejas.

Cerró la tarde el buen concepto y falta de experiencia del novillero Fran Ferrer. Dejó al buen animal de El Juli, una primera parte de faena con muletazos sentidos y de expresión, que se intercalaron con demasiados desplantes. Luego, en lugar de terminar de exprimir las buenas condiciones del animal, el novillero se centró más en contentar a la galería. Tendrá Fran mucho que mejorar en el tema espada si no quiere pasarlo mal en compromisos de más entidad. Tiene mucho que entrenar todavía y ojalá que las dos orejas concedidas no le confundan. Su futuro pasa por no créeselo y seguir entrenando, es joven y tiene cualidades, si le dejan, para ser torero de Murcia.

Ficha:

Domingo 2 de abril de 2017. Plaza de toros de Murcia. 23 Festival de AECC en Murcia.

Toros de Los Espartales, para rejones, flojo y deslucido y de “El Freixo”, de buen juego en líneas generales, excepto el 5º, parado y brusco.

Sergio Galán: 1 oreja

Pepín Liria: 2 orejas

El Fandi: 2 orejas y rabo

Cayetano: 1 oreja

Paco Ureña: 1 oreja

López Simón: 2 orejas

Fran Ferrer (novillero): 2 orejas

Incidencias: Se le impidió el paso al ruedo desde el callejón a 2 antitaurinas a la muerte del segundo novillo de lidia a pie.

Por Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos: Toromedia

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