“No que no” (Crónica México 12 febrero, confirmación de Paco Ureña)

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“No que no”, que no era el día. Y eso que el toro del mismo nombre, con su juego, quisiera haber equivocado a la historia. Pero cuando no puede ser no puede ser, y además es imposible.

Confirmó alternativa Paco Ureña en la plaza de toros Monumental de México, con esa sonrisa del que sabe el trabajo, sudor, sangre y alguna lágrima que ha recorrido para llegar ahí. De blanco y oro labrado. Labrado a esfuerzo. Sonrisas que son victorias.

Pero detrás de cada victoria siempre hay otra batalla en la que luchar. Y esta con capote y franela.

El toro de la confirmación y con ese nombre que da título a esta crónica, dio un juego “sí que sí”. Lo recibió Ureña con un saludo capotero largo, mostrando sus ganas y arrancando las primeras palmas del público. Tras un tercio de varas y banderillas que no pasará a la historia, Arturo Saldívar, en presencia de Sergio Flores, le cedió los trastos para que Ureña pasará a formar parte de la historia de los matadores de toros murcianos que cruzaron el charco y fueron capaces de hacer el paseíllo en el embudo de Insurgentes.

La historia dirá, que con el toro de su confirmación, Paco dejó dos buenas series por el pitón derecho del buen animal de la familia Álvarez Bilbao.  Dos buenas series, que se mezclaron con otras donde faltó esa chispa con la que Ureña conecta y hace sentir el toreo, como la cosa más bonita jamás contada.

Se echó de menos ese relajó y largura que quizá los nervios no dejaron salir. Luego la faena cambió al pitón izquierdo, donde el esfuerzo sobresalió y las ganas de ver la mano izquierda privilegiada de este torero se quedó para otra ocasión. Calentó al respetable con circulares de buena ejecución, pero se quedaron en el tintero algunas series de remate por el derecho, y más cuando el toro estaba siendo un buen colaborador por ese pitón.

La espada no le funcionó y la oreja que pudiera haber conseguido se esfumó por esta causa. El toro fue premiado con un exagerado arrastre lento, que viene siendo como las vueltas al ruedo de España, reconociendo, eso sí, que el toro dispuso para que el torero crease.

Un torero que seguirá creando, no hay duda. Por eso decimos a esos oportunistas, deseosos de derribar a toreros que amenazan con sacar de la zona de confort a las figuritas, que no han visto un toro presentado como este, en años, en esta plaza, que “no que no” que no se preocupen, que el gallo cantará y no habrá San Pedro que lo niegue.

Con el cuarto, muy complicado y difícil, Paco Ureña estuvo firme y sacando agua de un pozo que estaba vacío. Se la jugó por ambos pitones, jugándosela en cada envite y dejando naturales sueltos que hacen pensar en los que están por venir. Volvió a estar mal con la espada y su labor fue silenciada.

Ureña dejó lo mejor de la tarde. Porque Arturo Saldívar estuvo buscando papel protagonista de la serie “Perdidos” y no se aclaró con su lote y Sergio Flores se topó con dos toros de nulas posibilidades para el triunfo.

Y es que salvo el toro que abrió plaza, la corrida de Barralva, fue descastada y deslucida, a pesar de ser una de las mejores corridas de toros, en presentación, de los últimos años en la plaza de toros de México.

Se notó la preparación del subalterno español, Víctor Hugo Saugar “Pirri”, bien en la lidia,  por encima de los subalternos mexicanos, que si quieren darle nivel a su profesión en ese país, deberían ponerse en manos de algún endocrino.

Ficha:

Plaza de toros de México. Domingo 12 de Febrero 2017. Temporada Grande.

Toros de Barralva, de buena presencia, pero de deslucido juego, a excepción del primero, que fue buen colaborador y fue premiado exageradamente con el arrastre lento.

Paco Ureña (Blanco y Oro), que confirmaba alternativa, Palmas y Silencio.

Arturo Saldívar (Corinto y Oro): Silencio y Silencio

Sergio Flores (Tabaco y Plata): Silencio y Silencio

Entrada: Un cuarto

Por Fran Pérez @frantrapiotoros