Emocionado homenaje de la Murcia Taurina a Antonio González Barnés

img_10173

El Teatro Circo de Murcia, ese que celebró una corrida de toros por abril de 1899 en la que se anunciaron Rafael Bejarano “Torerito”, Antonio Escobar “Boto” y Miguel Báez “Litri”, fue el lugar elegido para celebrar la gran gala homenaje a nuestro eterno director Don Antonio González Barnés.

En dicha Gala se entregaron los “V premios taurinos de El Muletazo”, que Don Antonio creó para premiar el esfuerzo y la superación de todas las personas que sienten dentro la fiesta de los toros en la Región de Murcia.

Y como no podía ser de otra manera, su locución, su inigualable voz, fue ese clarín que rompe el viento, que con sus palabras, que son un canto a Murcia, abrió otro festejo taurino en tan magnífico lugar.

Antonio, sentado en la andanada celestial de su querida Murcia, vio, como en toda corrida de gala que se precie, como antes del paseíllo la huerta se enlazó con el tocar de la guitarra de Carlos Piñana, como el deporte y la cultura de Murcia lo abrazaron para que sacara lo mejor de sí y como su Cristo de los Toreros le seguirá dando amparo allá donde esté. Desde ese momento, la tarde noche tomó olor a puro y emoción, a tarde de toros. Y asomó el pañuelo blanco en forma de lágrimas vivas de todos los que tuvimos la suerte de estar a su lado.

Y con el pasodoble “Fermín Murillo” se inició el paseíllo con el andar seguro y gracejo del discurso de Rafaelillo. A buen seguro, como a todos los que estábamos allí, a Antonio se le habría escapado esa mueca de la felicidad en la comisura de los labios, cuando el torero tomó por muleta la anécdota de una vivencia con él.

Pedro Mellinas, subdirector de El Muletazo, sacó el capote de brega para recibir a los premiados de la noche. Pedro, es ese antiguo banderillero que probaba a los toros antes de que el torero se confiara con el burel. Nos puso en situación, del porqué de cada distinción y se emocionó al encontrarse con la bravura, con esa que “Antoñico” le demostró siempre.

Ortega Cano no salió para el quite. Ese que siempre gustaba hacer al maestro de Cartagena. Sin duda, José es el torero murciano con más altas cotas conseguidas, aunque su última etapa, no deje ver lo que hubo antes. El premio se quedó sin recoger, pero la redacción de El Muletazotratará de que llegue a sus manos, tal y como Antonio quería.

20 años de alternativa no son nada. Y más cuando ahora vive el momento profesional más laureado y reconocido. Esta efeméride no podía dejarse pasar por alto. Cuando en otras plazas cercanas no lo quieren, en el Teatro Circo se anunció. “Rafaelillo”, torero de Murcia, con derecho a tener cuadros en cualquier Taberna o Bar de Murcia y que la gente pueda ver la verdad en el toreo y el corazón de las personas.

10 años de alternativa cumple el torero que ha coronado a la pureza. Por encima de ser el torero murciano que más tardes ha toreado, la temporada de Ureña ha sido de especial importancia, poniendo en pie a plazas tan importantes como la Real Maestranza de Sevilla o la plaza Monumental de Las Ventas. Su mano izquierda va camino de ser religión y con ella se escribirán testamentos con versículos de cárdena estampa. Y todo bajo el denominador común de la sinceridad. Tanta, como la que hizo ayer al dejar su premio a la familia de Antonio para que su “gracias” se quede en donde Antonio tanto luchó por él.

El abuelo de Conchi Ríos recogió el premio otorgado a su nieta con especial ilusión, y Filiberto agradeció la distinción por su alternativa que pronto se convertirá, en unos futuros premios, en triunfos cosechados ahora como matador de toros.

David Fernández recogió el premio al novillero murciano que más tardes ha toreado. El de Cehegín ha tenido que luchar contra el olvido y gracias a su esfuerzo y al buen hacer de su apoderado, Joaquín López Ríos, han conseguido una temporada de nivel, con un triunfo rotundo en la Feria de Murcia y delante de las cámaras de televisión para toda la Región de Murcia. Por cierto, que Joaquín López Ríos fue condecorado con el premio González Conte, que otorga la Familia González Sojo, a los “Valores Humanos en el Toreo”. Premio que recogió Victoriano Marín, al no poder asistir Don Joaquín.

La cantera también tuvo su lugar. Como no puede ser de otra manera, la juventud es la que mueve la fiesta. Los sueños de ser torero de “Parrita” y Ramón Serrano tienen que ser secundados por todos. El día que nadie que quiera ser torero, esta fiesta no tendrá sentido. Menos mal, que en nuestra Murcia todavía nacen pequeños soñadores que nos harán soñar con el toreo en un tiempo no muy lejano.

Antonio Soler recogió el premio por ser el organizador de la corrida más importante de la Región en 2016. Consiguió para Lorca un mano a mano con los dos toreros punteros de la tierra. Rafaelillo y Ureña consiguieron llenar la plaza portátil instalada para la ocasión, en colaboración con un Club Taurino, que se volcó en el acontecimiento. En las palabras de Antonio Soler, se notó ese amor por la fiesta y su otro amor, su mujer, que anoche cumplía años y que engrandeció como el alma que le mueve para seguir trabajando en el mundo del toro.

Antonio Puerta agradeció el premio a la gesta de la temporada. Una temporada de confirmación del torero de Cehegín en la que ha dejado claro que su trabajo puede darnos grandes alegrías cuando los empresarios apuesten de verdad por él. Anoche, también toreó de maravilla. Justo es su recuerdo a Antonio y la ayuda que le brindó cuando quiso abrirse paso en el mundo del toro. Del “Gracias y Buenas Noches” a la caballerosidad, humildad y vuelta a la normalidad. Sinceramente faena de orejas la del torero de Cehegín ayer.

Pencho Solano se quedó sin palabras por el reconocimiento recibido. Sabía que ahora no puede defraudar a Antonio González Barnés, verdadero impulsor de este premio y que le seguirá desde ahí arriba. No puede defraudarle.

Paco García, agradeció la consideración de El Muletazo a los 25 años del Club Taurino de Calasparra. Nos deseó suerte en la nueva andadura de El Muletazo y nosotros se las damos a él para mantener una Feria del Arroz que, a día de hoy, en santo y seña del toreo en la Región de Murcia. Esperemos que Calasparra sea consciente de ello.

La noche acabó con Kikiriquis reivindicativos por la reconstrucción de la plaza de toros de Lorca del presidente del Club Taurino de la Ciudad, Juan Coronel. El Club Taurino de Lorca recibió el premio a la mejor promoción de la fiesta por su gran labor durante 2016, poniendo la palabra “Sutullena” en boca de todos los taurinos a base de un ciclo cultural que congregó a cientos de personas y actividades que han conseguido que Lorca, después de aquel fatídico terremoto, recupere el sentido taurino perdido. La lucha por la plaza de toros de Lorca seguirá más firme que nunca, Antonio lo quería y los lorquinos se lo merecen.

Y con la Puerta Grande entonada por el Orfeón Fernández Caballero a ritmo del himno de Murcia, Antonio también se levantó de su palco celestial, el cielo se iluminó con el flash de su cámara y fue presto a escribir su crónica en El Muletazo del Cielo. A buen seguro allí hasta habrá contado con Joselito “El Gallo” para que le escriba una columna de opinión y todos cada mañana se levantarán para ver lo que Barnés ha puesto.

Y mientras, Murcia lloraba, porque su capitán general de la Cultura ya no está con ella. Y se desbordan ríos y salen ramblas. Ahora Antonio trabaja para el Gran Poder, seguro que le cuenta como torean los murcianos.

Fran Pérez @frantrapiotoros

Fotos:J.M.Gambín

A %d blogueros les gusta esto: