Rafaelillo dice adiós a la temporada siendo ovacionado en Zaragoza

[Img #10023][Img #10024]La primera corrida de toros de la Feria del Pilar tenía lugar ayer tarde  en la plaza de toros de La Misericordia. Un serio encierro de La Quinta esperaba en chiqueros a tres toreros con galones para este tipo de corridas: Rafael Rubio “Rafaelillo”, Ricardo Torres y Alberto Álvarez.

 

El primero fue un serio toro que abrió el festejo, con casi seis años cumplidos, pues nació en octubre de 2010. ‘Buenasnoches’ asomaba los importantes leños, más descarado del izquierdo. El maestro Rafaelilo lo recibió sobre los pies con un manejo del percal a la antigua usanza. Sabor añejo en el saludo capotero. Tuvo el  un viaje corto y molesto cabeceo durante la lidia y de esa guisa llegó al último tercio. Antes en la segunda vara recibió el castigo de las dos. En la primera se dolió y se salió de el peto. Él abreplaza resultó muy complicado y difícil de principio a fin. Astado que jamás pasaba de la taleguilla y que desarrolló mucho sentido. Cierto que nunca alargó el cuello buscando presa pero también lo es que no tuvo uno. El de la Quinta, reservón y probón tuvo en frente a un Rafaelilo que impuso su criterio con raza y personalidad. Gran disposición y vergüenza torera del murciano ante el imposible rompió plaza. Estocada y varios descabellos. Pitos al toro y ovación al diestro.

 

Bonitas verónicas de Torres al escurrido segundo. Un toro que metió muy bien la cara en el percal del aragonés. Tras una decorosa lidia y notable tercio de banderillas, destacaron los pares de Marco Leal que saludó montera en mano. Pero lo más bello de la lidia al primero de Torres fue el precioso quite de Alberto Álvarez por ‘Caleserinas engarzadas con Criolinas’ otros le llaman ‘Gallosinas’. Ricardo brindó al respetable en los medios y tras la tanda inicial Torres se lo quito de encima. El de la Quinta hizo un par de estratos y el diestro local cogió por la calle del medio gesticulando que “no tiene ni uno” bajonazo y bronca.

 

Dos largas cambiadas y ramillete de verónicas muy dormidas. Álvarez se expresó con sello en el saludo al tercero. Un toro bien hecho, recogido y de preciosa estampa que resultó manejable en conjunto y que sacó nobleza humillación y gran fijeza en la muleta aunque justa raza. Alberto comenzó con el pase de las flores y una trabada tanda a diestras. Posteriormente fue cogiendo el aire a la entregada embestida y lo llevó embebido con el trazo en línea. Este hecho lo agradeció el toro e imprimió largura a cada muletazo. Torero de embergadura con la planta erguida que realizó una faena de interés con buenas formas clásicas. Hubo ligazón por el pitón derecho y lo mencionado al natural, largura y profundidad. Pinchazo, estocada y dos descabellos esfumaron la posible oreja. Se llevó un tremendo susto al perderle la cara al toro con el descabello. Palmas al toro y ovación al torero.

 

Se explayó Rafaelillo con el capote al recibir al cuarto. Verónicas con la solera del tiempo para disfrute de los presentes, incluso intercaló alguna chicuelinas con los mismos aires. A este no se le castigó en varas. Brindis público.

 

De rodillas comenzó Rafael poniendo en liza una muleta cautivadora donde fluyó un toreo asolerado. Dio distancias y tiempo sin querer atosigar ni obligar. Rafael compuso una personal faena casi toda por el potable pitón derecho a pesar de llevar la cara a media altura el cuarto de la tarde. Por el izquierdo le tragó las dudas del animal y le sopló de uno en uno varios naturales muy mandones. Él murciano se expresó con el sabor de la madurez en una faena para aficionados exigentes. Muy Importante con un toro manejable que miró y se enteraron muy pocos del tendido. Un mete y saca le quitó el futurible apéndice. Silencio que no tiene justificación alguna.

 

El quinto fue otro bello ejemplar, un cardeno girón con las puntas hacia arriba. Torres amarró un cortito pero bien ejecutado saludo. El segundo del lote de Ricardo tuvo mucha toreabilidad. Torres lo muleteó principalmente por el pitón izquierdo con tandas largas peto carentes de transmisión. Por el derecho, la misma tónica. Faena plana del diestro local sin mayores. Lo mejor la estocada arriba. Ovación al toro y silencio para Ricardo Torres.

 

El inicio capotero de Álvarez fue un calco del tercero con largas cambias en el tercio y bien a la verónica. Astado bravo en el caballo al que acudió de largo y pronto. Brindo a Simón Casas y Nacho Lloret. Alberto comenzó por abajo genuflexo, con mando, empujando al toro para ‘alante’. Un astado que cambió en el último tercio y que fue muy distinto en comportamiento a los primeros tercios. En este, salía distraído de cada muletazo con la cara arriba y queriendo irse a tablas.

 

Álvarez buscó retenerlo tapándole la cara y de paso ligar a ser tapándole la cara y de paso ligar a derechas. Alberto volvió s mostrar buenas formas en su toreo pero faltó mayor conjunción y transmisión. Estuvo muy por encima del cierraplaza que después de lo visto fue un mentiroso en el peto. Pinchazo, arreón a los de plata y dos estocadas. Ovación tras aviso.

 

FICHA DEL FESTEJO

 

Plaza de toros de La Misericordia. Segunda de la Feria del Pilar. Corrida de toros. Media plaza. 

 

Seis toros de La Quinta.

 

Rafael Rubio “Rafaelillo”, ovación y silencio. 

Ricardo Torres, bronca y silencio. 

Alberto Álvarez, ovación y ovación tras aviso. 

 

EMILIO TRIGO (cultoro.com para elmuletazo.com)

 

FOTOGALERÍA: @TOROSZARAGOZA