A Paco Ureña hay que conocerlo. Es un hombre de detalles que tiene un sentido especial de la vida y del toreo. Sabedor del compromiso que ayer tenía el lorquino en la capital de la Región y que había fallecido el padre de nuestro compañero Fran Pérez, quien a la vez es «alma» del Club Taurino de su tierra, no dudó en el tercero de la tarde, en irse a buscar en el tendido al crítico taurino y columnista de El Muletazo para brindarle la muerte del mismo.
Fran había enterrado por la mañana a su padre, Alfonso, quien a causa de una penosa enfermedad perdía la vida el día antes a los 55 años de edad, lo que no le impidió, pese a su dolor, venirse a La Condomina a ver a su paisano y amigo.
Ni que decir tiene lo feliz que se sentía cuando vio salir a hombros a Ureña tras realizar una faena importante que tendrá su peso en la feria de septiembre. Enhorabuena por ese brindis.
