Esperpento con abrazo en La Caverina

La cuadrilla gritaba el toro no ve. El público no decía nada. Nadie sabía lo que pasaba. Desde el callejón la gente de Alejandro Marcos le decía sinvergüenza al presidente Pepe Vélez. Querían que el novillo fuera a los corrales por una posible promesa, en el apartado de la mañana, a que si el novillo, con una nube en un ojo, mostraba evidencias de mala visión por la tarde, sería devuelto.

 

Pero el novillo no se devolvió y la gente de Alejandro Marcos se volvió histérica. Y el novillero también, que se negó a matar al novillo dejándose que le pegaran los tres avisos. José Mora cogió por la pechera a Pedro Chicote. Ese que se está dejando los cuartos por levantar una feria. Y la tensión estalló. La guardia civil de un lado para otro y felizmente el abrazo. Un esperpento que acabó bien. Pero no debemos dejar que esto pase más. Por el bien de todos. Y de la fiesta misma.

 

Fran Pérez @frantrapiotoros

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