Juan de Castilla y Adrien Salenc puntuan ante una deslucida novillada de Sobral

Adrien Salenc sustituía hoy a su compañero Juan Carlos Carballo que cortó la temporada tras romperle la tibia y el peroné un novillo en Madrid cuando lo esperaba a portagayola. Junto a él hacían el paseíllo Manuel Ponce, apoderado por el decano de los matadores de toros murcianos Alfonso Romero, y Juan de Castilla, que resultó triunfador del Trofeo Espiga de Plata en Calasparra en el año 2013.

 

Deslucido fue el primero de la tarde, con el que quedó inédito Manuel Ponce con el capote. Brindó al novillero murciano José Manuel que presenció el festejo desde el callejón. En la muleta, el animal tuvo movilidad, pero echó la cara arriba, protestó y fue complicado. Aun así, puso voluntad Ponce, que lo intentó por ambos pitones e incluso logró algún natural muy estimable, pero la estocada defectuosa precedió al silencio.

 

Ofensivo por delante fue el cuarto, que se arrancó con viveza al caballo, pero luego echó la cara arriba con deslucida actitud en las telas de Manuel Ponce. Apenas tuvo opciones el novillero, que no terminó de acoplarse a la brusquedad del animal, falló con la espada y escuchó silencio.

 

En el segundo sobresalió un meritorio quite por chicuelinas de Juan de Castilla, pero resultó ser un animal muy flojo con el que no se terminó de acoplar el colombiano, a pesar de lograr momentos de cierta lucidez. Tras pinchar logró un estoconazo que tiró al animal sin puntilla recibiendo una ovación.

 

Con el quinto se gustó mucho Juan de Castilla con el capote, antes de que se arrancase el animal con fijeza y bondad al caballo. En la muleta fue complicado, con un pitón izquierdo algo más potable por el que se puso con mucha firmeza el colombiano, muy en novillero, que nunca se dejó nada en el tintero. Se tiró a matar sin muleta, incluso, lo que emocionó al público de La Caverina que le pidió con fuera la oreja que le fue concedida.

 

Sin fuerza ni raza salió el tercero de la tarde, con el que siempre estuvo bien colocado y a favor de obra el francés Adrien Salenc, que supo ponerse y ponerla para hacer que embistiese el novillo lo poco que sabía. Porfión y voluntarioso, no le volvió nunca la cara y supo conectar con el tendido para arrancarle una oreja de mucho peso al utrero. 

 

El sexto tampoco tuvo raza para que Adrien Salenc hiciese el toreo. Se lució en banderillas José Mora, pero no pudo pasar el francés de estar en novillero y con la garra suficiente para gustar en Calasparra. Lo intentó todo por ambos pitones, pero se estrelló contra la falta de voluntad del animal y contra el fallo con los aceros, que lo dejó todo en silencio, pero dejando un buen sabor de boca.

 

FICHA DEL FESTEJO

 

Plaza de toros de Calasparra. Cuarta de la Feria del Arroz. Novillada con picadores. Menos de media entrada.

 

Seis novillos de Sobral. De desigual presentación. Deslucidos.

 

Manuel Ponce, silencio y silencio.

Juan de Castilla, ovación y oreja. 

Adrien Salenc, oreja y silencio.

 

Incidencias: Durante la lidia del quinto novillo el banderillero Manolo Macías sufrió la luxación de un dedo.

 

 

Pedro M. Mellinas @PedroMMellinas

 

Fotos: José Manuel García “Raspa”

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