Rafaelillo hizo por segunda vez en Madrid el paseíllo con el capote de paseo que uno de los estantes del Gran Poder, el Cristo de los Toreros murcianos, compañero de procesión y amigo, le regaló en la pasada Semana Santa. Rafa, que vestía de nazareno y oro, llevó sobre sus hombros y apretado a la cintura el capote grana y oro con el bordado del Señor del Malecón que se venera en el convento de las Reverendas Madres Capuchinas. Con anterioridad se hicieron tomas del mismo en la habitación del matador de toros por parte de Canal + y después ya colocado en el barrera. Gran devoto de esta imagen de Bussy que desfila el Viernes de Dolores, Rafaelillo se ha encomendado a él dos tardes en la más importante plaza de toros del mundo.
