Los ataques casi continuados al mundo del toro de Lorca y por consiguiente a la libertad, les corresponde ponerle coto a la Policía Nacional, Guardia y Policía Local de esta población. No han sido dos sino cuatro los que se han producido en menos de un mes, los dos al monumento de Pepín Jiménez, a la fachada de Sutullena y al cartel que anuncia la novillada de este sábado.
Del tema, independientemente de nuestro periódico y los de los colegas de nuestra Región, ha llegado a cultoro.com, al twitter personal de Manolo Molés.
Se tienen que tomar cartas en el asunto. Ir a su caza y captura. Los golfos nos pueden estar sueltos por la calle, y aunque nos contó que el tema de la escultura al maestro está en vías de solución ¿Cuándo será el próximo paso y hacia qué?
Ni el Ayuntamiento ni la Policía deben tomarse esto en broma, y en consecuencia el Delegado del Gobierno.
