Las obras de la plaza de Cehegín están prácticamente terminadas, por lo que en menos de un mes podrían darse toros sin problemas. Ante esta circunstancia, David Fernández, el único novillero con caballos que tiene esta población y que el año pasado no pisó el ruedo ceheginero, volvió hace un par de semanas a llamar a la puertas de su ayuntamiento para que le prestasen la plaza a su apoderado López Ríos con el fin de dar el mes que viene una novillada picada en la que estaría su torero en el cartel.
Tras entrevistarse con Rocamora este le manifestó que era intención de sacarse lo antes posible el pliego de arrendamiento de la plaza, en el que se primaría a aquellas empresas que contasen con los toreros locales. Una media, que vuelve a cerrarle de manera inexplicable las puertas a un torero hijo del pueblo y que durante la pasada temporada fue el novillero que más tardes actuó de los murcianos y al que se olvida en Cehegín.
