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Promesas, compromisos, declaraciones…los alcaldes de Blanca y Cehegín, Pedro Molina y Jose Rafael Rocamora respectivamente y ambos del PSOE tardaron muy poco a la hora de llegar a sus cargos en el mes de junio y anunciar a los cuatro vientos que uno de sus objetivos con respecto a sus plazas de toros era sacar de inmediato un concurso de arrendamiento de la mismas para adjudicar estas.
Ambos hablaron de que estarían disponibles a final del año, y que así se acabarían las designaciones a dedo (tipo Juan Reverte) dando opción a otras empresas de Murcia y de fuera de ella para gestionar sus cosos y no esperar al última hora que tipo de festejos se iban a celebrar en las mismas.
El Blanca, la pérdidas del 2015 superaron a las del 14, se perdieron festejos, no se ha dado el ciclo «Blanca Villa del Toro», hay premios sin dar (mejor banderillero)… en Cehegín se marginó de manera descarada a un orero del pueblo, se habló de que no habían vetos a los medios de comunicación y se produjeron….E iniciamos el mes de marzos, es decir tres después de los plazos fijados y más de medio año desde que se celebraron sus tradicionales festejos sin que ninguno de los dos mueva ficha.
En Blanca, salvo en su Círculo Taurino (que sigue sin remozar su directiva pese a que su presidente lo anunciara), hay mosqueo general en el mundo el toro desde diversos colectivos; en Cehegín, silencio y ningún tipo de reivindicación… y así continua rodando la bola. Cieza ha encontrado fin a sus problemas, lo mismo que Caravaca, Calasparra, Abarán, Murcia… aunque sabemos que tres de ellas son de propiedad privada.
Menos falsas promesas y más trabajar porque la gente empieza a darse cuenta de las mentiras pregonadas.
