Cuando se falla en los detalles a los que han sido tus alumnos

Que se marchen de la Escuela alumnos de la misma es algo que nos trae sin cuidado. Cada uno es muy libre de hacer lo que le venga en gana, aunque algo tiene que pasar (no nos importa ni vamos a investigar) para que esto ocurra. Recientemente Cristóbal Ramos «Parrita Chico» se marchó a la Fundación El Juli, con posterioridad el muleño José Nicolás, y no sabemos si la lista continuará. Lo que sí notamos es la falta de sensibilidad y detalles por parte de la entidad taurina murciana. Ante estas marchas, lo más coherente hubiera sido una nota de prensa de la Presidenta dando algún tipo de explicación, o bien cuando Parrita gana el Trofeo Fundación El Juli, unas líneas de felicitación enviada a los medios celebrando el éxito del que fue su torero. Ni una palabra, silencio, como si no hubiera existido ni pasado por la misma.

 

La Escuela, que entre sus valores debería infundir a sus alumnos ser toreros dentro y fuera de la plaza, cojea en esto último y este es un claro ejemplo.

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