Éxito total y absoluto, en lo artístico y en lo económico, de la novillada picada de carácter benéfico que se celebró ayer en Archena. Antes de empezar el festejo, el empresario Antonio Soler, utilizando la megafonía, se dirigió a los aficionados dándoles las gracias por su asistencia y apoyo a Cáritas, destacando que con su asistencia ayudan a otros y apoyan a la Fiesta de los toros. En ese momento la plaza fue un clamor al grito de «Si a los toros» que se prolongó al menos durante dos minutos.
Mejor, imposible empezar una tarde, consiguiendo un objetivo, ya que habían más de tres cuartos de plaza, y reivindicando ante los intolerantes la cultura y tradición de nuestro pueblo: los toros.
Abrió plaza el rejoneador murciano Eduardo Vega, quien se lució con sus caballos y en la perfecta doma de los mismos. Tras colocar rejones de castigo y banderillas, así como adornos, fue premiado con una oreja. Caballero en plaza de estilo muy clásico.
Ya en lidia normal encabezaba la terna el torero de Alquerías, José Manuel, quien acudió arropado por un buen número de aficionados. El murciano se entregó en sus dos novillos de principio a fin, ofreciendo todo su repertorio en banderillas en donde llegó a poner pares de corta ante el delirio del tendido.
Con la muleta también estuvo francamente bien, especialmente en su segundo, un novillos no tan claro como el resto, al que José Manuel entendió a la perfección, le dio la distancia justa, le bajo la mano y le sacó interesantes tandas de naturales y derechazos. Mató de estocada y se le pidieron los máximos trofeos, incluido el rabo, siendo premiado con dos orejas.
Sorprendió muy agradablemente Guillermo Valencia. Se le vio puesto, con mucho sitio y sabiendo en todo momento lo que tenía que hacer. Independientemente de que sus enemigos propiciaran el lucimiento, el novillero mostró un amplio repertorio, lo hizo todo con seriedad, supo mandar y templar y con la espada estuvo francamente bien. Fue, posiblemente, un torero para que se contara con él en ferias. Fue premiado con las dos orejas de su primero y otras tandas de su segundo, alzándose por el número de trofeos en triunfador de la tarde.
Cerraba Cartel Diego Carretero quien suplía a la lesionada Conchi Ríos. El albaceteño tardó en acoplarse con su primero y con la espada estuvo francamente mal necesitando de media y siete descabellos para acabar con el de Madroñiz.
Pero en el que cerraba plaza nos gustó de verdad. Este chaval intenta hacer el toreo buena, templa a los novillos y sabe en todo instante lo que hace. Me cuentan, que estuvo en la línea de Calasparra el día 3, festejo que no vi, pero esto da fundamente a su triunfo en la tierra del Arroz. Un torero muy interesante al que habrá que seguir.
En total, 10 orejas cortadas y los tres novilleros a hombros, valieron los novillos de Madroñiz y mucho… ¡Gloria bendita!
ALBERTO CASTILLO
Fotos: EL MULETAZO
