Dos asociaciones taurinas existen en Blanca: A Porta Gayola y el club Taurino. Este periódico contactaba con representantes de ambas para conocer el ambiente que había suscitado la postura del alcalde, Pedro Molina. La unanimidad en el rechazo a la política taurina de éste fue una constante pero es ahora, en estos momentos en los que ha «cantado la gallina» cuando del rechazo se debe pasar al activismo. Asociaciones para organizar tres conferencias y media docena de actividades culturales en el transcurso del año no son suficientes cuando el SOS ha movido resortes en tu pueblo. A esos enfados y críticas manifestadas al Muletazo hay que dar un paso más y ese no es otro que comparecer ante la opinión pública con manifiestos en los que se posicionen. Toda actitud contraria a ésta equivaldría a la sumisión y a la subvención, en el mundo del toro se es valiente y se da el paso al pitón contrario cuando llega el momento.
Y más cuando la actitud del alcalde pone en peligro a esa feria, a esa denominación de Villa del Toro, a esos encierros y a la historia de una Blanca que no se entendería fuera del circuito taurino regional.
A la vez que apelamos a la reivindicación a estas asociaciones, lo pedimos a su constancia. Esto no es cuestión de tres días de periódico y si te he visto no me acuerdo.
